About Ana Cecilia Alduenda Peña

This author has not yet filled in any details.
So far Ana Cecilia Alduenda Peña has created 11 blog entries.

Interpretación simultánea: tácticas para salir avante

Interpretación simultánea: tácticas para salir avante

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

A pesar de las diferentes estrategias de preparación para una interpretación simultánea, en ocasiones se presentan problemas al interpretar debido a “limitaciones en la capacidad de procesamiento, errores en la gestión de la capacidad de procesamiento, así como lagunas en la “Base de Conocimiento” de los intérpretes.” (Gile, Daniel. Basic Concepts and Models for Interpreter and Translator Training. (Ámsterdam y Philadelphia: John Benjamins, 1995), 191-201).

Como sostiene Daniel Gile

[1], muchos de estos problemas suelen presentarse inclusive en intérpretes con una sólida reputación y una larga experiencia profesional. Algunos profesionales se han referido a la interpretación como “manejo de crisis” y, dadas nuestras experiencias cotidianas, estas palabras resultan adecuadas para describir una faceta de nuestro trabajo.

Tales dificultades afectan la comprensión y la producción. Es así que, cuando advertimos esto, tendemos a usar diversas tácticas para hacer frente a una interpretación simultánea. Estas tácticas constituyen una habilidad práctica esencial en nuestra actividad, y se pueden enseñar con ejercicios prácticos de prueba y corrección: prueba por parte del alumno, y correcciones por parte del instructor.

De acuerdo con la investigación de Daniel Giles, las tácticas de comprensión que empleamos como intérpretes para sacar avante una interpretación simultánea son:

  1. Demorar la respuesta

Si existe un problema de comprensión, el intérprete puede responder de inmediato demorando su respuesta por un momento (desde una fracción de segundo hasta unos cuantos segundos) a efectos de tener tiempo para pensar mientras recibe más información del discurso en el idioma fuente. Tras este lapso, quizás tenga que recurrir a otras tácticas.

       2.Reconstruir el segmento con la ayuda del contexto

Si el intérprete no escuchó ni entendió bien una cifra, un nombre, un término, etc., puede intentar reconstruirlo en su mente utilizando su conocimiento de la lengua y de la temática de la conferencia, así como su conocimiento extralingüístico (contexto o situación actual, etc.).

Este proceso puede sin duda convertirse en una labor consciente y, si es acertado, puede llevar a recuperar toda la información. Sin embargo, conlleva esperar un poco hasta que haya más información disponible.

         3.Acudir al concabino

Durante una interpretación simultánea, hay un intérprete activo que produce un discurso en la lengua objetivo y otro pasivo que escucha, pero no habla. Este último tiene más probabilidades de entender segmentos difíciles del habla, puede consultar un glosario, buscar un término en Internet o inclusive consultar con un experto que pudiese estar presente en la conferencia o con los organizadores de la misma a fin de utilizar el término “in-house” adecuado, como a mí me gusta denominarlo. Después, el intérprete pasivo puede darle esta información al activo. Ambos intérpretes deben acordar de antemano qué indicación emplearán para brindar esta ayuda: una mirada, un movimiento de la cabeza, anotar nombres, cifras, términos difíciles, etc.

Como afirma Gile, ésta es una muy buena táctica que “no implica mucho tiempo ni capacidad de procesamiento, y aprovecha el conocimiento y la inteligencia de dos personas […] y mejora las posibilidades de encontrar la información, a diferencia de emplear sólo los recursos de una persona.

También subraya que los profesores deben enfatizar “el valor de la cooperación entre intérpretes, al igual que su importancia en el marco de la ética profesional a fin de ofrecer a los clientes un mejor servicio. También se deben resaltar los aspectos prácticos de dicha cooperación, en particular una escritura legible y grande.”

Siempre he pensado que interpretar en una cabina es un trabajo de equipo, producto de un empeño conjunto: estamos en la cabina para apoyarnos, y ambos intérpretes tienen la responsabilidad de ayudar al otro, no sólo en términos del trabajo, sino también siendo educados y respetuosos, esto es, comportándonos con buenos modales en la cabina, sin importar la situación, para hacer que nuestra labor sea lo más grata posible.

       4.Consultar documentos en la cabina

Si el colega pasivo no está en la cabina, el intérprete activo puede afrontar la situación consultando documentos que tenga enfrente.

Personalmente, me he percatado de que usar post-its coloridos y brillantes, así como un marcador de textos funciona muy bien para términos difíciles de recordar o que parecen trabalenguas, así como para abreviaturas o acrónimos mencionados muchas veces durante la interpretación, además del respectivo glosario en formato electrónico. A veces será necesario imprimir los glosarios debido a restricciones de seguridad que no permiten el acceso con dispositivos electrónicos de ninguna índole. Asimismo, si suelo interpretar un tema específico, e. g., medicina, cuestiones jurídicas etc., hago mis glosarios en una libreta con los términos ordenados alfabéticamente.

Gile asevera que “los documentos se deben colocar, clasificar y marcar en la cabina de tal forma que se minimice el tiempo necesario para acceder a ellos y reconocer sus números de identificación o títulos, posiblemente apilándolos por idioma, clasificándolos por secuencia numérica, tipo de documento, etc.”

El viejo refrán que reza “la práctica hace al maestro” aplica siempre para mejorar nuestras habilidades de interpretación simultánea. De ahí la importancia de la práctica deliberada, jamás suponer que ya sabemos todo lo que hay que saber y, en consecuencia, quedarnos en nuestra zona de confort.

Tenemos que aspirar a más, continuar preparándonos y realmente disfrutar lo que hacemos porque, si no es así, interpretar conferencias en modalidad simultánea podría volverse agobiante.

Concluyo con lo que el filósofo chino Confucio atinadamente afirmó: Elige un trabajo que te guste, y jamás tendrás que trabajar un solo día de tu vida.”

[1] Daniel Gile, Profesor Emérito de la Université Paris 3 Sorbonne Nouvelle, Intérprete de Conferencias, AIIC, Miembro de la Sociedad Europea de Estudios de Traducción.

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:27+00:00 February 10th, 2017|Posts|6 Comments

Trabajo colaborativo: Su importancia en nuestra profesión

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

Colaborar, trabajo colaborativo, habilidades de colaboración —por mencionar algunos términos— son cada vez más mencionados en todo el mundo como piezas clave en cualquier organización o profesión.

La colaboración conduce a un mejor funcionamiento de las empresas gracias a que sus empleados, equipos, departamentos y líderes comparten ideas y recursos para ir tras un objetivo común.

De acuerdo con la Real Academia Española de la Lengua, el verbo “colaborar” tiene varias acepciones, dos de las cuales cito a continuación:

  1. intr.Trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra.
  2. intr.Contribuir (ayudar con otros al logro de algún fin).

Estas dos acepciones me llevan a plantear las siguientes preguntas:

  1. ¿De dónde venimos y hacia dónde queremos llevar nuestra profesión en México?
  2. ¿Contamos con los recursos necesarios para hacerlo?

Cuatro libros de reciente publicación ofrecen consejos prácticos que bien podrían responder estas dos preguntas:

  1. The Silo Effect escrito por Gillian Tett quien, aprovechando su experiencia como antropóloga y reportera muestra cómo Sony se perdió la revolución de la música digital porque sus distintos departamentos —en constante competencia— no lograron llegar a un acuerdo sobre los productos, plataformas ni estrategias; cómo UBS, el banco suizo, perdió miles de millones de dólares por la falta de coordinación entre sus oficinas de derivados de Londres y Nueva York, y sus tres departamentos de riesgo (crédito, mercados y operaciones). Tett explica la otra cara de la moneda: el caso de Facebook en donde emplean un programa de inducción sin jerarquías, rotaciones frecuentes en el trabajo, así como hackatones periódicos para alentar la cooperación entre sus grupos; cómo Cleveland Clinic reorganizó a sus médicos en equipos para concentrarse en padecimientos en lugar de en sus propias habilidades, entre otros casos.
  1. Friend & Foe, donde los autores Adam Galinsky y Maurice Schweitzer muestran que, si bien los seres humanos somos inherentemente sociales, también estamos programados para competir entre nosotros cuando los recursos son escasos y las condiciones, dinámicas e inciertas. La lección que aportan es construir confianza mostrando calidez y competencia, valorando las perspectivas del otro y revelando vulnerabilidad.
  1. En Collaborative Intelligence, las consultoras Dawna Markova y Angie McArthur exploran el desarrollo de habilidades personales, y motivan a sus lectores a comprender los “patrones mentales” de uno mismo y de los demás (seis en total, con base en la preferencia personal de procesamiento de información: visual, auditivo o kinestésico) y los “talentos de pensamiento” (treinta y cinco en total, que oscilan desde “adaptarse” hasta “desear ganar”). Posteriormente, las autoras describen cómo el cambio de mentalidad asegura que todos contribuyen a un futuro compartido exitoso. En resumen, valorar la diversidad intelectual y emprender siempre con capacidad de cuestionamiento.
  1. El consultor y escritor de negocios Ken Blanchard relata en su libro Collaboration Begins with You una fábula de negocios: la historia de David Oakton, líder de un proyecto interdepartamental que fracasó porque las unidades participantes eran demasiado competitivas entre sí. La solución: cambiar el corazón (intención), cabezas (pensamiento) y manos (acción) hacia la colaboración. El personaje principal se percata de que los líderes deben construir a partir de las diferencias, nutrir la seguridad y confianza, hablar abiertamente sobre colaboración y empoderarse a sí mismos y a otros.

Ciertamente es necesario alentar la colaboración, pero como Tett bien señala, el diseño de toda organización debe ser energizante y divertido, mas no forzado, por lo que las compañías que se destacan por su colaboración hoy no pueden darse el lujo de dormirse en sus laureles.

Estos cuatro libros muestran cuán evidente es que la colaboración trae consigo beneficios para todos, quizá no en el corto plazo, pero no hay que buscar inmediatez en los resultados.

Recién escuché en un coloquio internacional sobre educación superior una conclusión fascinante de uno de los conferenciantes: “…esta visión de la cooperación en las universidades reemplaza la competencia como el modelo para la relación entre las universidades y dentro de las universidades”.

Mi conclusión: deberíamos seguir cohesionando nuestros esfuerzos a partir de nuestras diferencias —que sin duda son fortalezas— y tener nuestra mira puesta más hacia lo colectivo que lo individual en torno y en pro de un fin común: continuar profesionalizando y elevando la calidad de nuestro trabajo, sin dejar de lado la camaradería. Un buen líder se caracteriza por “hacer hacer y dejar hacer” y estoy convencida de que todos estamos llamados a serlo en los diversos ámbitos de nuestro ser.

Fotografía: Ana Cecilia Alduenda Peña

ornamentTextDivider

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:28+00:00 August 22nd, 2015|Posts|1 Comment

Simultaneous interpreting: Coping tactics

By Ana Cecilia Alduenda Peña

Despite interpreters’ different preparation strategies for an assignment, sometimes problems arise when interpreting owing to “processing capacity limitations, errors in processing capacity management, and gaps in interpreters’ Knowledge Base”. (Gile, Daniel. Basic Concepts and Models for Interpreter and Translator Training. (Amsterdam & Philadelphia: John Benjamins, 1995), 191-201).

As Daniel Gile¹ asserts, many of said problems are encountered regularly even by interpreters with a solid reputation and long professional experience. Some professionals have referred to interpretation as “crisis management” and, given interpreters’ everyday experiences, these are appropriate words to describe a facet of our work.

The aforementioned difficulties affect comprehension and production. Thus, when we become aware thereof, we tend to use several tactics to cope. These tactics are a quite essential practical skill in our activity, and can be taught with practical exercises by means of trial and correction: trial on the student’s side and corrections from the instructor.

According to Daniel Giles’ research, the comprehension tactics we interpreters employ to cope are as follows:

  1. Delaying the response

If there is a comprehension problem, interpreters may respond right away by delaying their response for a while (a fraction of a second to a few seconds) to have time for thought while they receive further information from the source-language speech. After that time, perhaps they will have to resort to other tactics.

  1. Reconstructing the segment with the help of the context

If interpreters did not hear or understand well a term, name, figure, etc., they can try to reconstruct it in their mind utilizing their knowledge of the language, the subject matter, as well as their extralinguistic knowledge (current context or situation, etc.).

This process may indeed become a conscious endeavor and, if successful, it may bring about the full recovery of information. However, it entails waiting for a while until more information is available.

  1. Using the boothmate’s help

In simultaneous interpreting, there is an active interpreter producing a target-language speech and a passive one listening, but not speaking. The latter has more chance of understanding difficult speech segments, can refer to a glossary, look up a term on the Web or even consult an expert that might be found amongst the audience or organizers of the interpreting assignment so as to use the appropriate ‘in-house term’, as I like to call it. Afterwards, the passive interpreter can give this information to the active one.

Both interpreters should agree beforehand what their hint to provide this assistance shall be: a glance, a movement of the head, writing difficult terms, figures, names, etc.

As Gile points out, this is a very good tactic that “does not cost much in time and processing capacity, and pooling the knowledge and intelligence of two persons

[…] provides a better chance of finding the information than using the resources of only one person.”

He also adds the relevance of teachers emphasizing the “value of cooperation between interpreters as well as its importance within the framework of profes­sional ethics aiming at offering clients better service. The practical aspects of such cooperation, involving in particular large and legible handwriting, should also be stressed.”

I have always thought that interpreting in a booth is a shared-effort teamwork: we are there to support each other and both interpreters have the responsibility to assist the other —not only in terms of the work—, but also being polite, respectful, i.e., having booth manners notwithstanding the situation to make work as pleasant as possible.

  1. Consulting documents in the booth

If the passive colleague is not in the booth, interpreters may solve the situation by referring to documents they have before them. Personally, I have found that using colorful, bright post-its and a highlighter works very well for hard-to-remember or tongue-twisting terms, and acronyms that come up many times during the assignment, apart from having the respective glossary in electronic form.

Gile says that “documents should be laid out in the booth, sorted, and marked in such a way as to minimize the time needed to access them and to recognize their identification numbers or titles, possibly with different stacks for each language, sorted by numerical sequence, type of document, etc.”

‘Practice makes perfect’, says the old adage. That is also the importance of “deliberate practice” and never, ever assuming you have learned everything there is to know and staying in your comfort zone. We have to aspire to more, continue preparing and really enjoy what we do; otherwise, it may become burdensome. So, as Chinese philosopher Confucius wisely said: “Choose a job you love, and you will never have to work a day in your life.”

¹ Daniel Gile, Professor Emeritus Université Paris 3 Sorbonne Nouvelle, Conference Interpreter, AIIC member, Member of the European Society for Translation Studies.

© Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña

By | 2017-06-16T20:53:29+00:00 August 10th, 2015|Posts|3 Comments

Diferencias entre la expresión oral y la escrita

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

Las diversas concepciones teóricas del lenguaje tienden progresivamente a diferenciar entre la comunicación oral y la escrita, que pueden verse desde dos dimensiones: la contextual y la textual.
El reconocido filólogo y lingüista catalán Daniel Cassany, en su libro “Describir el escribir”, diferencia la oralidad de la escritura desde dos dimensiones: la contextual (de relación lingüística pragmática social del que depende de una palabra o enunciado, sus acepciones, por ejemplo, guagua en Ecuador es niño, autobús, insecto = polisemia) y la textual (exacta, precisa, invariable = gramática).
Es así que las diferencias contextuales entre la expresión oral y la escrita son:

  • La comunicación escrita se realiza a través del canal visual, en tanto que la oral se transmite por el canal auditivo.
  • La comunicación oral es espontánea e inmediata; la escrita se caracteriza por ser elaborada y diferida, esto es, el emisor puede revisar o rectificar su mensaje antes de que llegue al receptor; la oral es efímera porque el sonido es perceptible momentáneamente y luego desaparece, y también porque la memoria, tanto de emisores como de receptores, es incapaz de recordar todo lo hablado. En cambio, la comunicación escrita es duradera puesto que se inscribe en soportes materiales que permanecen en el tiempo.
  • La comunicación verbal se apoya en muchos códigos verbales como la entonación de la voz, los gestos, los movimientos corporales, etc., mientras que la escrita debe desarrollar recursos lingüísticos para transmitir significados.
  • Por último, la comunicación oral está acompañada de contextos extraverbales para su comprensión, a saber: la situación comunicativa, las características del emisor y del receptor, el momento y el lugar en que se produce, etc.
  • En cambio, los textos escritos suelen ser independientes de los contextos específicos del autor al momento de escribirlos y del lector al momento de leerlos.

Con respecto a las diferencias textuales, hay varios rubros:

  • En la comunicación oral, el uso de la lengua con frecuencia indica la procedencia geográfica, social y generacional. En la escrita, se tiende a eliminar las variantes lingüísticas regionales y los registros familiar y coloquial, y a emplear el registro estándar de la lengua.
  • Coherencia y cohesión: en la comunicación oral, hay una selección menos rigurosa de los temas a discutir y se producen digresiones, cambios de tema, repeticiones y reiteraciones, datos irrelevantes, etc. En las producciones escritas, la mayor parte de los elementos de conexión entre sentidos está dada por elementos que pertenecen a los códigos no verbales, como un cambio de entonación o de velocidad en el habla, pausas y gestos. En este tipo de comunicación, la conexión siempre se realiza mediante elementos gráficos (signos de puntuación) y gramaticales, conectores lógicos y semánticos, pronominalizaciones, sinónimos, etc.
  • Léxico: el lenguaje oral permite el uso de hiperónimos con función de comodines, onomatopeyas, frases hechas y refranes, así como la repetición léxica. Por su parte, el lenguaje escrito tiene mayor densidad léxica y conceptual, y se caracteriza por no usar elementos que carezcan de un contenido semántico específico (muletillas), eliminar repeticiones léxicas con el uso de sinónimos, así como utilizar los vocablos en su acepción más formal y específica.

 

hola

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:29+00:00 July 24th, 2015|Posts|2 Comments

Interpretación simultánea por televisión en vivo: un esbozo

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

“¡Tres…dos…uno…grabando!”, vocifera el floor manager en el set de televisión. Todo está listo para arrancar la grabación del programa nocturno de entrevistas: luces, utilería, los conductores, los invitados, el público y… la intérprete, quien está por iniciar otra jornada más de trabajo.

Con cierta frecuencia he escuchado a algunas personas –—intérpretes incluidos— sostener con cierto aire de reproche y superioridad que el “trabajo que hizo el/la intérprete de los Óscares

[SIC] fue una basura (…) ¿Cómo pudo decir eso al aire (…)?”. Lo que estas personas no saben o en lo que quizá no han reparado realmente es que la interpretación en vivo para la televisión conlleva otros factores que, de acuerdo con varios reportes de casos, hacen que sea percibida como incluso más estresante que la interpretación simultánea en otros entornos.

De acuerdo con la definición de la Escuela de Posgrado en Traducción e Interpretación (GSTI, por sus siglas en inglés) del Middlebury Institute of International Studies, la interpretación en medios  es un término comodín que abarca la interpretación realizada en conferencias de prensa, apariciones y entrevistas publicitarias, así como en películas, videos, videoconferencias y programas de radio y de televisión.

Como es bien sabido, los intérpretes de conferencias trabajan bajo condiciones que implican factores de estrés como la sobrecarga de información, la gran concentración requerida, la fatiga, el entorno confinado de la cabina,  la incertidumbre, por mencionar algunos.

En la interpretación en vivo por televisión, los factores de estrés provienen de al menos tres fuentes:

1. Entorno físico: es probable que el/la intérprete tenga que estar en el mismo estudio donde se graba el programa o en otra sala en lugar de una cabina y estará sujeto(a) a toda clase de distracciones visuales y acústicas. En la mayoría de los casos, los intérpretes carecen de una visión directa de los presentadores e invitados, pero reciben imágenes a través de un monitor. A veces, la calidad del sonido es pobre —si no es que pésima— y esto, junto con otros problemas técnicos ocasionales como la retroalimentación de la voz de los intérpretes, complica aún más la ecuación.

2. Factores relacionados con el trabajo: es frecuente que esta modalidad de interpretación se lleve a cabo en horarios poco comunes (muy temprano por la mañana, ya bastante entrada la noche o en la madrugada) y con poca antelación (los ya famosos “bomberazos” en nuestra profesión), lo cual deja poco tiempo para prepararse.

3. Factores de estrés psico-emocional: el hecho de saber que se está interpretando para una audiencia de cientos de miles o incluso millones de telespectadores hace que el/la intérprete sea más consciente de los errores que comete en comparación con la interpretación de conferencias. Algunos diarios o sitios web de noticias no se tocarán el corazón para reportar mordazmente el desempeño que tuvo el(la) intérprete y los televidentes no comprenden ni se dan cuenta de las dificultades que el/la intérprete podría estar enfrentando.

Existe evidencia empírica que demuestra que las expectativas sobre la calidad de la interpretación por televisión son particularmente altas: el desempeño de los intérpretes suele medirse contra aquél del presentador de televisión o de noticias, y los estándares referentes a la voz y la dicción son elevados.

Por todo ello es que la Comisión Técnica y de Salud de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC) sostuvo en el año 2000 que, a veces, a la interpretación en medios se le denomina  una “clase diferente de mundo”.

En el siguiente enlace se puede consultar una lista de requisitos indispensables para realizar una interpretación por televisión: http://aiic.net/page/635/checklist-for-tv-interpretation/lang/1

ornamentTextDivider

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:30+00:00 June 4th, 2015|Posts|2 Comments

Intérpretes de Lenguas Indígenas: Situación actual en México

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña.

En la actualidad, México cuenta con 11 familias lingüísticas indoamericanas, 68 agrupaciones lingüísticas o lenguas correspondientes a dichas familias

[1] y 1,037 municipios indígenas repartidos a lo largo y ancho del país.

Las 11 familias lingüísticas indoamericanas con presencia en México son:

I Álgica.
II Yuto-nahua.
III Cochimí-yumana.
IV Seri.
V Oto-mangue.
VI Maya.
VII Totonaco-tepehua.
VIII Tarasca.
IX Mixe-zoque.
X Chontal de Oaxaca.
XI Huave.

Imagen2

Fotografía: Ana Cecilia Alduenda Peña

La siguiente tabla muestra las agrupaciones lingüísticas dispuestas en relación con la familia lingüística a la que pertenecen:

AGRUPACIÓN LINGÜÍSTICA     FAMILIA LINGÜISTICA
Akateko VI Familia maya
Amuzgo V Familia oto-mangue
Awakateko VI Familia maya
Ayapaneco IX Familia mixe-zoque
Cora II Familia yuto-nahua
Cucapá III Familia cochimí-yumana
Cuicateco V Familia oto-mangue
Chatino V Familia oto-mangue
Chichimeco jonaz V Familia oto-mangue
Chinanteco V Familia oto-mangue
Chocholteco V Familia oto-mangue
Chontal de Oaxaca X Familia chontal de Oaxaca
Chontal de Tabasco VI Familia maya
Chuj VI Familia maya
Ch’ol VI Familia maya
Guarijío II Familia yuto-nahua
Huasteco VI Familia maya
Huave XI Familia huave
Huichol II Familia yuto-nahua
Ixcateco V Familia oto-mangue
Ixil VI Familia maya
Jakalteko VI Familia maya
Kaqchikel VI Familia maya
Kickapoo I Familia álgica
Kiliwa III Familia cochimí-yumana
Kumiai III Familia cochimí-yumana
Ku’ahl III Familia cochimí-yumana
K’iche’ VI Familia maya
Lacandón VI Familia maya
Mam VI Familia maya
Matlatzinca V Familia oto-mangue
Maya VI Familia maya
Mayo II Familia yuto-nahua
Mazahua V Familia oto-mangue
Mazateco V Familia oto-mangue
Mixe IX Familia mixe-zoque
Mixteco V Familia oto-mangue
Náhuatl II Familia yuto-nahua
Oluteco IX Familia mixe-zoque
Otomí V Familia oto-mangue
Paipai III Familia cochimí-yumana
Pame V Familia oto-mangue
Pápago II Familia yuto-nahua
Pima II Familia yuto-nahua
Popoloca V Familia oto-mangue
Popoluca de la Sierra IX Familia mixe-zoque
Qato’k VI Familia maya
Q’anjob’al VI Familia maya
Q’eqchí’ VI Familia maya
Sayulteco IX Familia mixe-zoque
Seri IV Familia seri
Tarahumara II Familia yuto-nahua
Tarasco VIII Familia tarasca
Teko VI Familia maya
Tepehua VII Familia totonaco-tepehua
Tepehuano del norte II Familia yuto-nahua
Tepehuano del sur II Familia yuto-nahua
Texistepequeño IX Familia mixe-zoque
Tojolabal VI Familia maya
Totonaco VII Familia totonaco-tepehua
Triqui VI Familia oto-mangue
Tlahuica V Familia oto-mangue
Tlapaneco V Familia oto-mangue
Tseltal VI Familia maya
Tsotsil VI Familia maya
Yaqui II Familia yuto-nahua
Zapoteco V Familia oto-mangue
Zoque IX Familia mixe-zoque

[1] Instituto Nacional de Lenguas Indígenas.  Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales: Variantes Lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas, publicado en el DOF el 14 de enero de 2008.

El artículo 2o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos determina que en todos los juicios y procedimientos en que sean parte los pueblos indígenas o sus integrantes se debe garantizar el acceso pleno a la jurisdicción del Estado y, para tal fin, se deben tomar en cuenta las costumbres y especificidades culturales de dichos pueblos, considerando, entre otros, el derecho a ser asistidos por intérpretes y defensores que tengan conocimiento de su lengua y cultura.

No obstante, el acceso a la justicia para los Pueblos y Comunidades Indígenas de México continúa siendo un asunto pendiente. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), en México 9 de cada 10 reos indígenas no recibieron apoyo de un intérprete-traductor durante su detención y proceso penal. Esto implica que la mayoría de los detenidos indígenas desconoce la razón de su detención, los cargos imputados y el proceso que se sigue contra ellos, situación que claramente representa una violación al debido proceso.

La presencia de abogados defensores bilingües e intérpretes traductores es un desafío ante la entrada en vigor del sistema penal acusatorio, también conocido como juicios orales. En palabras de Javier Cedillo, director general de Asuntos Jurídicos de la CDI, “no se pueden entender los juicios orales con indígenas involucrados y sin un intérprete; es necesario un esfuerzo desde los tres poderes, sobre todo de los legisladores, para contar con esos intérpretes dentro de su sistema de administración y de procuración de justicia”.

Gracias a un convenio de colaboración celebrado entre la CDI, el Instituto Federal de Defensoría Pública y el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), en 2014 se habrá capacitado a 300 abogados bilingües en materia del nuevo sistema penal.

Los objetivos de dicho convenio incluyen la capacitación y actualización en materia jurídica, así como la promoción, fortalecimiento y desarrollo de las lenguas indígenas. Asimismo, en el marco de este acuerdo el INALI otorgará a la Procuraduría el acceso y uso del Padrón Nacional de Intérpretes y Traductores en Lenguas Indígenas (PANITLI), lo cual permitirá fortalecer la administración y procuración de justicia en beneficio de los pueblos indígenas.

A partir del reconocimiento de la demanda de intérpretes bilingües por familia, lengua y variante lingüística de las lenguas indígenas nacionales (LIN), el INALI impulsa la formación, acreditación, certificación, ocupación y profesionalización de intérpretes.

El PANITLI constituye la puesta en práctica de la política lingüística desarrollada por el INALI en materia de intérpretes;  es un instrumento en línea que brinda información para satisfacer la demanda institucional y social de los servicios de interpretación y traducción en lenguas indígenas en materia de procuración, administración e impartición de justicia, atención a la salud y servicios públicos en general requeridos en nuestro país.

Inicialmente, el Padrón ofrece el servicio de búsqueda de intérpretes en materia de justicia, en las siguientes modalidades: por lengua (agrupación y variante lingüística), por referencia geoestadística (estado, municipio) y por nombre del intérprete.

De acuerdo con la Dra. Georganne Weller[2], desempeñarse como intérprete jurídico es una tarea sumamente difícil por la naturaleza misma de la actividad y, en el caso de las lenguas indígenas nacionales de México (LIN), es aún más complicada por la brecha lingüística entre el español y estas lenguas. No solo lo anterior constituye un problema, sino también la escasez de docentes con experiencia en las modalidades de interpretación simultánea, consecutiva y traducción a la vista en estas combinaciones, así como ciertas consideraciones culturales y la casi inexistencia de materiales apropiados, entre otras razones.


[2] Georganne Weller El difícil papel del intérprete legal en lenguas indígenas. Foro Internacional de Traducción Especializada, UNAM/CELE, febrero de 2014.

Imagen3

Fotografía: Ana Cecilia Alduenda Peña

Los ejes rectores del trabajo del INALI son promover la diversidad cultural mexicana, el multilingüismo y la igualdad de oportunidades dentro de un marco nacional multicultural y multilingüe, al tiempo que hacen una revisión de los obstáculos enfrentados hasta la fecha por los docentes con la difícil tarea de convertir bilingües en bilingües profesionales en poco tiempo y con escasos recursos.

La Dra. Weller explica que una de las diferencias entre la interpretación de lenguas indígenas y las lenguas extranjeras es que no hay un marco jurídico único para las lenguas extranjeras, mientras que para las indígenas sí lo hay: el sistema jurídico mexicano.

Entre las dificultades de la interpretación de lenguas indígenas identificadas por la Dra. Weller están:

  • La falta de candidatos adecuados, de profesores para enseñar las diferentes modalidades de interpretación (consecutiva, simultánea, traducción a la vista) y de material didáctico.
  • Los pueblos indígenas son frecuentemente culturas ágrafas, mientras que el español se basa en una cultura lecto-escrita.
  • Diferencias culturales.
  • Falta de manejo de conceptos jurídicos.
  • En un mismo grupo/comunidad, hay hablantes de diferentes variantes lingüísticas o diferentes lenguas.
  • Problemas administrativos y económicos para convocar, realizar y evaluar los diplomados.
  • Ubicación remota de las comunidades indígenas
  • A la fecha, no se ha planteado el papel/relevancia del intérprete de LIN para juicios orales.
  • Se desconoce el papel y forma de trabajo del intérprete en juicios.
  • Se necesita trascender del bilingüismo social al profesionalismo porque actualmente los “intérpretes” de estas lenguas son principalmente bilingües sin formación especializada. Sin embargo, el bilingüismo y el profesionalismo no son mutuamente excluyentes.
  • Una responsabilidad adicional para el intérprete es que, si hubo interpretación, no hay posibilidad de apelación al fallo de un juez, aun si el desempeño del intérprete fue pobre o si cometió errores.
  • En el ámbito jurídico, es necesario parafrasear prácticamente todos los conceptos porque no existen en la cosmovisión indígena, y por consiguiente, tampoco en la lengua.[3]

[3] Erika Laura Arce de la Rosa, Vicente Zárate Baltazar, Luis Arturo Fuentes Gómez (INALI). Didáctica de la interpretación de lenguas indígenas. Foro Internacional de Traducción Especializada, UNAM/CELE, febrero de 2014.

Imagen1

Fotografía: Ana Cecilia Alduenda Peña


Referencias:

www.reforma.com

www.inali.gob.mx

 ornamentTextDivider

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:38+00:00 October 27th, 2014|Posts|3 Comments

Curso de Traductología de Antiguos Textos Mayas, impartido en la UNAM por el Dr. Alfonso Lacadena (Universidad Complutense de Madrid)

Escrito por Jorge Pérez de Lara
Todos los derechos reservados, 2014

Presentación

Jorge Pérez de Lara, además de fotógrafo publicitario y editorial, lleva 32 años en el mundo de la traducción.

En los últimos 20 años, se ha dedicado también al estudio de los antiguos textos mayas (disciplina conocida como epigrafía) y ha tenido el privilegio de conocer en persona y colaborar con los responsables del gran desarrollo que se ha dado en esta disciplina. Ha presenciado la manera en que, en poco más de una generación, se ha pasado de un entendimiento muy general del sentido de las inscripciones hasta el descubrimiento de cual de todas las lenguas mayas es la que se utilizó en las inscripciones.

Como su compañera, me ha contagiado su entusiasmo por esta disciplina que, teniendo mucho que ver con nuestra profesión, he querido compartir con mis colegas.

— Dorina Bonatti

Breve reseña del curso

El Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM organizó, del 2 al 6 de diciembre de 2013, un curso llamado Traductología de textos antiguos mayas. Detrás del nombre un tanto arcano del curso, quienes tuvimos la gran fortuna de tomarlo encontramos lo que es, sin lugar a dudas, una de las vanguardias de la investigación actual de estos antiguos textos.

En el curso de los últimos 30 años, el desciframiento de la antigua escritura maya ha pasado de una comprensión esquemática y llena de huecos, al conocimiento de más de tres cuartas partes de la totalidad de los signos, su pronunciación exacta, y a un creciente entendimiento de la complejidad gramatical de la lengua de las inscripciones.

Hasta hace poco, gran parte del esfuerzo que ha llevado a estos importantes avances se ha limitado a penetrar en el contenido histórico de los miles de textos que han llegado hasta nosotros, ciñéndose casi de modo único a la reconstrucción de fechas y la identificación de los nombres de los protagonistas, así como de conflictos y relaciones políticas entre los diferentes estados o reinos mayas que florecieron sobre todo durante el llamado período Clásico. Se ha conseguido con ello rescatar buena parte de la historia perdida de uno de los grandes pueblos de la antigüedad.

No obstante, el refinamiento constante de las lecturas ha llevado al descubrimiento de su dimensión literaria. Cierto es que se han perdido para siempre millones de textos de literatura maya producida a lo largo de más de dos milenios. Existe, sin embargo, una gran cantidad de textos de diversa índole que datan del período colonial. La comparación de éstos con los textos existentes en cientos de monumentos, piezas de cerámica y en el puñado de códices precolombinos que han sobrevivido hasta nuestros días revela una sorprendente continuidad de formas narrativas que debieron formarse en un pasado muy remoto. Así, en los textos de origen prehispánico es posible identificar como fluyen ciertas figuras retóricas que siguen estando presentes en textos tardíos, muchos de los cuales fueron escritos ya con los caracteres latinos que trajeron consigo los colonizadores españoles. En la actualidad, pueden reconocerse elementos que determinan no sólo elementos gramaticales básicos, como la persona, el número, el género y el tiempo verbal que se emplean en un texto, sino que pueden detectarse recursos discursivos mucho más sutiles, como elisiones (supresión consciente de ciertos elementos de una frase) y difrasismos (enunciar una misma idea de dos formas diferentes), lo que ha abierto al estudio no sólo el contenido histórico de una enorme cantidad de textos, sino también su valor literario y poético.

El curso tuvo una duración de 25 horas totales, divididas en cinco sesiones, y aunque formalmente fue dado por el doctor Alfonso Lacadena, de la Universidad Complutense de Madrid, en realidad tuvo un formato más bien de diálogo e incluso adquirió frecuentemente tonos de abierta discusión, enriquecido como fue por la participación activa de muchos de los asistentes, entre los que cabría destacar a la doctora Marisela Ayala, a los epigrafistas y lingüistas Albert Davletshin y Dmitri Beliaev, a la lingüista Lucero Meléndez y al epigrafista Erik Velásquez,

Ciertamente, intentar resumir en una breve nota esas intensas 25 horas resulta imposible, pero lo menos que puede decirse es que los asistentes salimos enormemente enriquecidos por el descubrimiento de una riquísima dimensión, prácticamente inexplorada y desconocida, que está presente en los textos mayas.

A diferencia de lo que se ha creído hasta ahora, los códices no son meros almanaques de augurios agrícolas, ni las estelas y dinteles áridos recuentos de acontecimientos políticos y conflictos armados. Como ya se dijo, estos textos siguen tradiciones y formas de discurso muy antiguos, que se valen de cadencias rítmicas, metáforas e hipérboles, entre otros muchos recursos, lo que recuerda el arreglo en versos y estrofas de otras tradiciones literarias.

Específicamente, en muchos monumentos públicos la intención no se limitaba a consignar fechas, eventos y protagonistas de una forma seca y escueta, sino que hay en ellos claras figuras literarias, yuxtaposiciones de imágenes, juegos de palabras y alusiones indirectas de clara intención poética, que ponen de manifiesto que su registro no sólo buscaba dejar una constancia histórica o política, sino que los animaba una intención estética profunda, que va desde la calidad de su caligrafía y su composición visual, hasta la selección cuidadosa de las palabras con que se componían.

Con la esperanza de que este curso se repita y el estudio de esta literatura se desarrolle mucho más en el futuro, me despido dejándoles el ejemplo de un texto que consigna un hecho de guerra ocurrido en el año 679 d. C., comparando lo que podía decirse de él hasta hace unos quince años y la manera en que los avances y la aplicación del método traductológico puede enriquecer su dimensión de discurso pensado para la posteridad.

Pasaje de la Escalinata Jeroglífica número 2 de Dos Pilas, Guatemala:

Texto glífico original del monumento (dibujo a línea):

textoGlifico

Lo que podía leerse (y entenderse hace quince años):

13 Sek (8) Ajaw 7 año, 11 Kaban 10 Sotz’ se arrojó el pedernal, el escudo de Nun Jol Chak (verbo) su cráneo (verbo) su sangre, 13 Tzuk-ku , Tikal ??, lo hizo ?-Cielo Dios K, Señor de Dos Pilas, bacab(?)

Interpretación propuesta en el Taller de Traductología, con base en lo que se ha avanzado en la lectura de los glifos y la comparación con la composición de textos mayas de la época colonial:

Veintitrés (días) tras el día 8 Ajaw, 13º de Kasew, en el séptimo año 1 , ocurrió entonces, en el día 11 Kab’an, 10º de Suutz, que cayó el escudo, cayó el pedernal2 de Nuu’n Jol Chaahk3 ;
de la gente de Uuxlajuntzuk Mutul4 la sangre se hizo mar, los cráneos montañas, por obra de B’alaj Chan K’awiil5 , señor sagrado de Mutul6 , el primero de la tierra.

 

1 El séptimo año del katuun. Un katuun era un período de aproximadamente veinte años. En la manera de contar mesoamericana, la base no era decimal como en Occidente, sino vigesimal (base 20). El uso del katuun entre los mayas es análogo a nuestro uso de la década como manera de contabilizar el tiempo.
2 La caída del escudo y el pedernal es una metáfora muy común para denotar la derrota en batalla.
3 Gobernante de Tikal que vivió durante el siglo VII de nuestra era.
4 Uno de los nombres con que se conocía durante el período Clásico (290-850 d.C.) a la ciudad-estado de Tikal, hoy en Guatemala.
5 Nombre del gobernante del sitio hoy conocido como Dos Pilas (Guatemala). El nombre de este gobernante puede glosarse como “K’awiil que Martillea en el Cielo”, siendo K’awiil una de las deidades principales de los gobernantes mayas de la antigüedad.
6 Nombre con el que se conocía durante el período Clásico (290-850 d.C.) a la ciudad-estado de Dos Pilas, hoy en Guatemala.

By | 2017-06-16T20:53:40+00:00 March 4th, 2014|Posts|0 Comments

Lengua de señas

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

La interpretación en lengua de señas surgió como alternativa a la necesidad de comunicación de las personas sordas para lograr una mejor interacción con las personas oyentes y tener un mejor desarrollo personal, intelectual y mayores oportunidades de participación social, con lo cual se contribuye a la inclusión de esta población.

La lengua de señas mexicana (LSM) es la lengua de señas que utiliza la comunidad sorda en México y, como toda lengua, posee su propia sintaxis, gramática y léxico. De acuerdo con la definición de la Ley General de las Personas con Discapacidad, la lengua de señas mexicana es la lengua de una comunidad de sordos, que consiste en una serie de signos gestuales articulados con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional y movimiento corporal, dotados de función lingüística de dicha comunidad y es tan rica y compleja en gramática y vocabulario como cualquier otra lengua oral.

Señar es el sistema de representación manual de conceptos, utilizando señas naturales, artificiales y/o convencionales, codificados y reforzados por expresión facial, corporal y deletreo que se complementan unos a otros para hacer posible la comunicación entre señantes con el objeto de dar sentido al mensaje.

Al igual que con las lenguas orales, existen diferentes lenguas de señas. Así, por ejemplo, existe una lengua de señas colombiana, una lengua de señas argentina, una lengua de señas española, etc. En México existen variaciones regionales de la LSM ya que cada región ha hecho aportes a dicha lengua de acuerdo con su cultura y costumbres.

Una de las principales diferencias entre las lenguas orales y las lenguas de señas es que las primeras basan su funcionamiento en la percepción auditiva y las segundas en la percepción visual.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas reconoce a la lengua de señas como una manera particular de comunicación entre las personas sordas, al tiempo que promueve su identidad lingüística y el uso de intérpretes profesionales de lengua de señas. En México, la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad en 2003 reconoció a la lengua de señas mexicana como lengua nacional y patrimonio lingüístico de la nación, además de ahondar en los diversos derechos para la comunidad de personas sordas y la necesidad de formar y certificar intérpretes de la lengua de señas mexicana.

Durante el proceso de comunicación, la misión de los intérpretes de señas es transmitir la información de la manera más fiel posible, con la consigna de no omitir, no añadir y no adulterar. No forman parte de las funciones del intérprete fungir como consejero, tutor u orientador de las personas sordas, sino solo ser un puente comunicativo entre dos lenguas.

En la actualidad existen varias modalidades para contratar un servicio de interpretación: por horas, por contrato mensual o por eventos especiales, como conferencias, talleres, seminarios, etc.

Entre los campos en los que los intérpretes de señas prestan sus servicios están educación, salud, judicial, religioso, recreación, cultura y deporte, laboral, psicológico, familiar, medios masivos de comunicación (televisión, radio y prensa).

Los intérpretes de la lengua de señas mexicana se rigen por un Código de Conducta Profesional que sienta las bases para un ejercicio ético de su actividad.

En 2009, el Consejo Nacional de Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis) desarrolló, en conjunto con la comunidad de personas sordas y la de intérpretes de lengua de señas mexicanas, el primer Estándar de Competencia Laboral que sirve como referente para la evaluación y certificación de las personas que prestan el servicio de interpretación de la lengua de señas mexicana al español y viceversa y que dentro de sus competencias incluyen preparar las condiciones para la prestación del servicio de interpretación, interpretar de manera simultánea, consecutiva y traducción a la vista de la lengua de señas mexicana al español y viceversa. También puede ser referente para el desarrollo de los programas de capacitación y de formación de intérpretes de lengua de señas mexicana al español y viceversa.

Asimismo, en el campo judicial y con el objetivo de hacer más accesibles los procedimientos judiciales y democratizar la justicia, el Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF) y el Conadis firmaron en 2012 un convenio para apoyar a las personas con problemas de sordera a través de intérpretes.

Este convenio busca impulsar un mejor acceso de las personas con discapacidad auditiva mediante la capacitación en el lenguaje jurídico y la participación de intérpretes calificados en los diversos procedimientos, diligencias y audiencias judiciales.

En México existe una gran necesidad de desarrollar más intérpretes certificados en lengua de señas ya que el número es muy limitado en comparación con el número de discapacitados auditivos que existe.

 

ornamentTextDivider

 

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:41+00:00 February 24th, 2014|Posts|1 Comment

George Sakheim: recuerdos como intérprete en los Juicios de Núremberg

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

George Sakheim es un judío alemán reclutado por las Fuerzas Aliadas para fungir como intérprete de alemán durante los Juicios de Núremberg. Él y su familia emigraron de Alemania en la década de 1930 huyendo de la persecución nazi. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial y después de haber prestado sus servicios al Ejército estadounidense en la 104ª. División de Infantería como interrogador de prisioneros de guerra en Europa, George —de 22 años— anhelaba retomar sus estudios en la Universidad de Columbia.

Sin embargo, George, quien habla alemán e inglés con fluidez, hubo de esperar para volver a los EE UU ya que fue reclutado como intérprete durante los Juicios de Núremberg en los que se procesó a casi dos docenas de líderes nazis entre noviembre de 1945 y octubre de 1946. “Me di cuenta de que sería una experiencia única y deseaba estar ahí como testigo de la historia”, sostuvo George, quien el pasado 9 de mayo de 2013 relató sus experiencias en una conferencia intitulada “Testigo de la historia: recuerdos de los Juicios de Núremberg” que se llevó a cabo en un auditorio de la comunidad de adultos mayores Foulkeways localizada en Gwynedd, Pennsylvania, sitio en donde reside con su esposa Ilse desde el año 2000.

Con una presentación de diapositivas que incluían fotografías —en una de las cuales aparecía con audífonos sentado a la mesa enfrente de los jueces de los Aliados que presidieron los juicios— Sakheim comenzó su conferencia hablando sobre los últimos días y las secuelas inmediatas de la guerra con el fin de brindar un contexto histórico para posteriormente explicar cómo fueron sus días como intérprete en la sala del tribunal.

                                                          Fotografía: Mark C Psoras

“Nos dieron documentos de los alemanes capturados para que los tradujésemos al inglés y, con frecuencia, eran importantes y altamente incriminatorios, como órdenes o memorándums firmados por los acusados, documentos sobre los que trataban de mentir y decían ‘Yo nunca lo firmé’, o ‘Ésta no es mi firma’”afirmó Sakheim.

Añadió que entre esos documentos había órdenes de ejecución en los campos de concentración, órdenes de abrir fuego contra botes salvavidas con marinos que luchaban por sobrevivir tras el hundimiento de sus barcos, así como órdenes de alinear y fusilar a pilotos aliados que habían aterrizado de emergencia y que ya se habían rendido ante los nazis.

Sakheim resaltó que fueron los propios documentos, películas y fotografías del Tercer Reich los que proporcionaron la evidencia de mayor peso durante los juicios, con lo cual se selló el destino de los acusados.

Durante los juicios, Sakheim dijo que le pidieron interpretar los interrogatorios y el testimonio tanto de los acusados, como de los testigos que declaraban en contra de ellos. Recuerda que vio en el banquillo a Hermann Göring (el segundo al mando después de Hitler y cuyo interrogatorio interpretó Sakheim), a Rudolf Hoss (comandante de Auschwitz), a Ernst Kaltenbrunner (líder de la SS) y a los otros acusados, muchos de los cuales fueron declarados culpables y condenados a la horca o a cadena perpetua.

“A veces me parece irreal, como si hubiera sucedido en otra vida. La mayoría de los acusados se defendió culpando a Hitler diciendo que ellos solo seguían sus órdenes”
sostuvo George.

Al finalizar los juicios, Sakheim volvió a los EE UU donde trabajó como psicólogo clínico con niños delincuentes y con trastornos emocionales, pero George enfatizó al público asistente que relatar sus experiencias durante los juicios sigue siendo una misión importante.

“Creo que no es necesario que les recuerde que nuestros veteranos de la Segunda Guerra Mundial ahora tienen entre 80 y 90 años, y se están deteriorando rápidamente. Recién leí con tristeza que estamos muriendo 1,000 por día”, afirmó Sakheim ante el asombro de la audiencia. “Por lo tanto, no habrá muchas oportunidades de escuchar un relato de primera mano sobre los importantes acontecimientos históricos que sucedieron durante y justo después de la guerra.”

Los Juicios de Núremberg marcaron un punto de referencia en la interpretación; tan bien funcionó la interpretación simultánea durante los mismos que se dice que uno de los acusados, Hermann Göring, dijo que esos intérpretes estaban acortando su vida. El trabajo de George Sakheim como intérprete y traductor, y ahora como conferenciante, constituye sin duda alguna un ejemplo histórico en el campo de la traducción y la interpretación jurídicas.

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:42+00:00 November 5th, 2013|Posts|0 Comments

Breve historia de la interpretación

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

Es cierto: los inicios de nuestra historia se remontan hasta la torre de Babel; tras varios siglos, durante la Edad Media todos los ilustrados –quizá en su afán por escapar de la llamada “Era del  Oscurantismo” que se prolongó desde el año 476 con la caída del Imperio Romano Occidental hasta el año 1453 en que cayó el Imperio Romano Oriental— se comunicaban en latín, la lingua franca.

Una lingua franca o vehicular es aquélla adoptada para contribuir a la comprensión mutua entre personas cuyas lenguas maternas son distintas. Hacia 1750 comenzó a emplearse el francés para intercambios diplomáticos. Al cabo de 65 años, tuvo lugar la primera gran reunión internacional —el Congreso de Viena—, misma que convocó a los llamados “Cuatro Grandes”, a saber: Francia, Gran Bretaña, Prusia, Rusia y Austria que pugnaban por repartirse el territorio conquistado por Napoleón.

La Primera Guerra Mundial (1914- 1918) y su desenlace causaron la mayor tragedia de la que se tenía memoria hasta ese entonces debido a que costó millones de muertos, heridos y discapacitados, así como pérdidas económicas y devastación cuyas secuelas habrían de padecerse por varios años.

En consecuencia, el gran desafío sin duda era construir un nuevo mundo que diera cabida a vencedores y vencidos: el 18 de enero de 1919, durante la Conferencia de París —y con posturas divergentes—, se sentaron a la mesa de negociaciones los países vencedores: Gran Bretaña, Francia, Italia y EE UU, mientras que los países derrotados no fueron invitados a tal Conferencia.

Lógicamente, ante la combinación de lenguas tan diversas, los participantes solicitaron al Ministère des Affaires Étrangères de Francia intérpretes, quienes —sin advertirlo— iniciaron la interpretación consecutiva mediante la toma de notas del diálogo entablado en dicha reunión que conduciría a la firma del Tratado de Versalles. Ese mismo año (1919), la fundación de la Sociedad de Naciones Unidas en Ginebra replicó la modalidad consecutiva de interpretación.

Los pioneros de este método fueron Paul Mantoux, Antoine Velleman, fundador de la Escuela de Intérpretes de Ginebra, Jean Herbert, los hermanos André y Georges Kaminker, el Mayor Le Bosquet, Georges Rabinovich, J. F. Rozan y Georges Thorgevsky, entre otros. Jean Herbert reclutó al primer equipo de intérpretes para la primera Asamblea General de Naciones Unidas y para muchos hombres de estado y otros líderes, incluyendo Clemenceau, Wilson, Lloyd George, Poincaré, Briand, Streseman, Barthou, Mussolini, Stettinius y Churchill. Su equipo se mudó a los EE UU para trabajar para las Naciones Unidas en Nueva York, lugar en el que comenzó el primer programa de formación para intérpretes y a la postre fue nombrado Jefe del Servicio de Interpretación. A estos intérpretes se les conoció como los “consecutivistas”.

En 1926 se concedió a Gordon Finley la primera patente para equipo de interpretación simultánea por su dispositivo basado en una idea de Edward Filene, fundador de la tienda departamental Filene’s en Boston. El sistema de interpretación denominado “Hushaphone Filene-Finley IBM” se empleó por vez primera en la Conferencia Internacional del Trabajo en 1927.

La interpretación simultánea se introdujo en 1928 en el Sexto Congreso del Comintern de la ex-Unión Soviética. Durante la década de 1920, el uso de la interpretación simultánea se extendió rápidamente. En el Vigésimo Congreso del Partido Comunista se brindó interpretación en seis idiomas y en el Vigésimo Primero, en dieciocho.  No obstante, a medida que la Sociedad de Naciones redujo sus actividades durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial, la interpretación simultánea desapareció de la esfera de la diplomacia.

Años más tarde, después de varios intentos y ante la necesidad imperiosa de contar con una organización que supervisara las relaciones entre los Estados y conservara la paz después de la Segunda Guerra Mundial, se organizaron tres conferencias: la Conferencia de Dumbarton Oaks (agosto – septiembre 1944), la Conferencia de Yalta (febrero 1945) y, por último,  la Conferencia de San Francisco (25 de abril – 26 de junio 1945).

La Conferencia de San Francisco buscaba acordar:

  1. El número total de miembros.

  2. El número de miembros con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad.

La Conferencia de San Francisco contó con la asistencia de cientos de países entre los que estaban China y Rusia que proponían sus lenguas maternas como idiomas de trabajo.   Dicha conferencia culminó en la firma y aprobación de la Carta de las Naciones Unidas por parte de 50 de los países asistentes y Polonia.

Varios noveles intérpretes improvisados viajaron allí para atestiguar el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Cabe resaltar que 20 de los 50 países asistentes eran hispanoparlantes. Después de varios debates, se acordó el uso del chino, del francés, del ruso, del inglés y del español como lenguas de trabajo, si bien solo para la interpretación consecutiva, que era la única modalidad que se había empleado hasta entonces. Sin lugar a dudas, tantas combinaciones posibles de lenguas redundarían en un enorme desgaste físico y mental para estos pioneros de la interpretación en el mundo.

Pocos saben que entre esos intérpretes había un mexicano: Heberto Sein quien nació en México en 1898, de padre mexicano y de madre inglesa y realizó sus estudios en la Universidad de Berkeley. Ingresó al Cuerpo Consular de México y posteriormente al Servicio Diplomático Mexicano en Washington. Durante una reunión celebrada entre Edward Stettinius, Secretario de Estado de los EE UU y el Presidente Ávila Camacho, el primero quedó impresionado por el trabajo de Heberto, gracias a lo cual fue invitado a ser uno de los traductores e intérpretes de la Conferencia de San Francisco de 1945.

Por otro lado, durante los Juicios de Núremberg, los magistrados de 4 países (Francia, Reino Unido, la U.R.S.S. y los EE UU), así como los acusados alemanes representaron un nuevo reto dado que la aplicación de la modalidad consecutiva habría implicado un proceso interminable.

A pesar de que en un principio los intérpretes de consecutiva se resistieron a la interpretación simultánea, ésta última fue la solución. El Coronel estadounidense Dostert —jefe de intérpretes durante dichos juicios y e intérprete personal de Dwight Eisenhower—  decidió que se  utilizara el sistema de interpretación Hushaphone IBM Filene-Finley, mismo que fue perfeccionado por un ex-piloto e ingeniero de audio canadiense llamado Aurèle Pilon, quien también invento el radar.

Sin saberlo, mediante la introducción de este sistema de comunicación durante los juicios de Núremberg, el Coronel Dostert marcó un hito en la historia de la interpretación simultánea y, sin duda, el inicio de una nueva era para tender puentes entre diversas culturas, nacionalidades y etnias.

El resto es historia que nosotros intérpretes seguimos escribiendo hasta nuestros días y, ante la existencia de la diversidad de lenguas, de naciones, de culturas, de razas y de opiniones, esto es, dadas las necesidades de comunicación y de entendimiento interculturales,  también habrá necesidad de contar con intérpretes profesionales cada vez más preparados.

Es cierto entonces que somos intérpretes y somos necesarios para asegurar una mejor comunicación y entendimiento entre los pueblos del mundo.

 

Referencias:

www.unlanguage.org/Careers/Interpret/COV/Simultaneous/default.aspx

www.unlanguage.org/Careers/Interpret/COV/Consecutive/default.aspx

Baigorri Jalón Jesus, Interpreters at the United Nations: A History, Ed. Universidad de Salamanca, 2004 (Trad. de Anne Barr).

 

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:43+00:00 July 31st, 2013|Posts|2 Comments