Curso de Traductología de Antiguos Textos Mayas, impartido en la UNAM por el Dr. Alfonso Lacadena (Universidad Complutense de Madrid)

Escrito por Jorge Pérez de Lara
Todos los derechos reservados, 2014

Presentación

Jorge Pérez de Lara, además de fotógrafo publicitario y editorial, lleva 32 años en el mundo de la traducción.

En los últimos 20 años, se ha dedicado también al estudio de los antiguos textos mayas (disciplina conocida como epigrafía) y ha tenido el privilegio de conocer en persona y colaborar con los responsables del gran desarrollo que se ha dado en esta disciplina. Ha presenciado la manera en que, en poco más de una generación, se ha pasado de un entendimiento muy general del sentido de las inscripciones hasta el descubrimiento de cual de todas las lenguas mayas es la que se utilizó en las inscripciones.

Como su compañera, me ha contagiado su entusiasmo por esta disciplina que, teniendo mucho que ver con nuestra profesión, he querido compartir con mis colegas.

— Dorina Bonatti

Breve reseña del curso

El Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM organizó, del 2 al 6 de diciembre de 2013, un curso llamado Traductología de textos antiguos mayas. Detrás del nombre un tanto arcano del curso, quienes tuvimos la gran fortuna de tomarlo encontramos lo que es, sin lugar a dudas, una de las vanguardias de la investigación actual de estos antiguos textos.

En el curso de los últimos 30 años, el desciframiento de la antigua escritura maya ha pasado de una comprensión esquemática y llena de huecos, al conocimiento de más de tres cuartas partes de la totalidad de los signos, su pronunciación exacta, y a un creciente entendimiento de la complejidad gramatical de la lengua de las inscripciones.

Hasta hace poco, gran parte del esfuerzo que ha llevado a estos importantes avances se ha limitado a penetrar en el contenido histórico de los miles de textos que han llegado hasta nosotros, ciñéndose casi de modo único a la reconstrucción de fechas y la identificación de los nombres de los protagonistas, así como de conflictos y relaciones políticas entre los diferentes estados o reinos mayas que florecieron sobre todo durante el llamado período Clásico. Se ha conseguido con ello rescatar buena parte de la historia perdida de uno de los grandes pueblos de la antigüedad.

No obstante, el refinamiento constante de las lecturas ha llevado al descubrimiento de su dimensión literaria. Cierto es que se han perdido para siempre millones de textos de literatura maya producida a lo largo de más de dos milenios. Existe, sin embargo, una gran cantidad de textos de diversa índole que datan del período colonial. La comparación de éstos con los textos existentes en cientos de monumentos, piezas de cerámica y en el puñado de códices precolombinos que han sobrevivido hasta nuestros días revela una sorprendente continuidad de formas narrativas que debieron formarse en un pasado muy remoto. Así, en los textos de origen prehispánico es posible identificar como fluyen ciertas figuras retóricas que siguen estando presentes en textos tardíos, muchos de los cuales fueron escritos ya con los caracteres latinos que trajeron consigo los colonizadores españoles. En la actualidad, pueden reconocerse elementos que determinan no sólo elementos gramaticales básicos, como la persona, el número, el género y el tiempo verbal que se emplean en un texto, sino que pueden detectarse recursos discursivos mucho más sutiles, como elisiones (supresión consciente de ciertos elementos de una frase) y difrasismos (enunciar una misma idea de dos formas diferentes), lo que ha abierto al estudio no sólo el contenido histórico de una enorme cantidad de textos, sino también su valor literario y poético.

El curso tuvo una duración de 25 horas totales, divididas en cinco sesiones, y aunque formalmente fue dado por el doctor Alfonso Lacadena, de la Universidad Complutense de Madrid, en realidad tuvo un formato más bien de diálogo e incluso adquirió frecuentemente tonos de abierta discusión, enriquecido como fue por la participación activa de muchos de los asistentes, entre los que cabría destacar a la doctora Marisela Ayala, a los epigrafistas y lingüistas Albert Davletshin y Dmitri Beliaev, a la lingüista Lucero Meléndez y al epigrafista Erik Velásquez,

Ciertamente, intentar resumir en una breve nota esas intensas 25 horas resulta imposible, pero lo menos que puede decirse es que los asistentes salimos enormemente enriquecidos por el descubrimiento de una riquísima dimensión, prácticamente inexplorada y desconocida, que está presente en los textos mayas.

A diferencia de lo que se ha creído hasta ahora, los códices no son meros almanaques de augurios agrícolas, ni las estelas y dinteles áridos recuentos de acontecimientos políticos y conflictos armados. Como ya se dijo, estos textos siguen tradiciones y formas de discurso muy antiguos, que se valen de cadencias rítmicas, metáforas e hipérboles, entre otros muchos recursos, lo que recuerda el arreglo en versos y estrofas de otras tradiciones literarias.

Específicamente, en muchos monumentos públicos la intención no se limitaba a consignar fechas, eventos y protagonistas de una forma seca y escueta, sino que hay en ellos claras figuras literarias, yuxtaposiciones de imágenes, juegos de palabras y alusiones indirectas de clara intención poética, que ponen de manifiesto que su registro no sólo buscaba dejar una constancia histórica o política, sino que los animaba una intención estética profunda, que va desde la calidad de su caligrafía y su composición visual, hasta la selección cuidadosa de las palabras con que se componían.

Con la esperanza de que este curso se repita y el estudio de esta literatura se desarrolle mucho más en el futuro, me despido dejándoles el ejemplo de un texto que consigna un hecho de guerra ocurrido en el año 679 d. C., comparando lo que podía decirse de él hasta hace unos quince años y la manera en que los avances y la aplicación del método traductológico puede enriquecer su dimensión de discurso pensado para la posteridad.

Pasaje de la Escalinata Jeroglífica número 2 de Dos Pilas, Guatemala:

Texto glífico original del monumento (dibujo a línea):

textoGlifico

Lo que podía leerse (y entenderse hace quince años):

13 Sek (8) Ajaw 7 año, 11 Kaban 10 Sotz’ se arrojó el pedernal, el escudo de Nun Jol Chak (verbo) su cráneo (verbo) su sangre, 13 Tzuk-ku , Tikal ??, lo hizo ?-Cielo Dios K, Señor de Dos Pilas, bacab(?)

Interpretación propuesta en el Taller de Traductología, con base en lo que se ha avanzado en la lectura de los glifos y la comparación con la composición de textos mayas de la época colonial:

Veintitrés (días) tras el día 8 Ajaw, 13º de Kasew, en el séptimo año 1 , ocurrió entonces, en el día 11 Kab’an, 10º de Suutz, que cayó el escudo, cayó el pedernal2 de Nuu’n Jol Chaahk3 ;
de la gente de Uuxlajuntzuk Mutul4 la sangre se hizo mar, los cráneos montañas, por obra de B’alaj Chan K’awiil5 , señor sagrado de Mutul6 , el primero de la tierra.

 

1 El séptimo año del katuun. Un katuun era un período de aproximadamente veinte años. En la manera de contar mesoamericana, la base no era decimal como en Occidente, sino vigesimal (base 20). El uso del katuun entre los mayas es análogo a nuestro uso de la década como manera de contabilizar el tiempo.
2 La caída del escudo y el pedernal es una metáfora muy común para denotar la derrota en batalla.
3 Gobernante de Tikal que vivió durante el siglo VII de nuestra era.
4 Uno de los nombres con que se conocía durante el período Clásico (290-850 d.C.) a la ciudad-estado de Tikal, hoy en Guatemala.
5 Nombre del gobernante del sitio hoy conocido como Dos Pilas (Guatemala). El nombre de este gobernante puede glosarse como “K’awiil que Martillea en el Cielo”, siendo K’awiil una de las deidades principales de los gobernantes mayas de la antigüedad.
6 Nombre con el que se conocía durante el período Clásico (290-850 d.C.) a la ciudad-estado de Dos Pilas, hoy en Guatemala.

By | 2017-06-16T20:53:40+00:00 March 4th, 2014|Posts|0 Comments

Lengua de señas

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

La interpretación en lengua de señas surgió como alternativa a la necesidad de comunicación de las personas sordas para lograr una mejor interacción con las personas oyentes y tener un mejor desarrollo personal, intelectual y mayores oportunidades de participación social, con lo cual se contribuye a la inclusión de esta población.

La lengua de señas mexicana (LSM) es la lengua de señas que utiliza la comunidad sorda en México y, como toda lengua, posee su propia sintaxis, gramática y léxico. De acuerdo con la definición de la Ley General de las Personas con Discapacidad, la lengua de señas mexicana es la lengua de una comunidad de sordos, que consiste en una serie de signos gestuales articulados con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional y movimiento corporal, dotados de función lingüística de dicha comunidad y es tan rica y compleja en gramática y vocabulario como cualquier otra lengua oral.

Señar es el sistema de representación manual de conceptos, utilizando señas naturales, artificiales y/o convencionales, codificados y reforzados por expresión facial, corporal y deletreo que se complementan unos a otros para hacer posible la comunicación entre señantes con el objeto de dar sentido al mensaje.

Al igual que con las lenguas orales, existen diferentes lenguas de señas. Así, por ejemplo, existe una lengua de señas colombiana, una lengua de señas argentina, una lengua de señas española, etc. En México existen variaciones regionales de la LSM ya que cada región ha hecho aportes a dicha lengua de acuerdo con su cultura y costumbres.

Una de las principales diferencias entre las lenguas orales y las lenguas de señas es que las primeras basan su funcionamiento en la percepción auditiva y las segundas en la percepción visual.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas reconoce a la lengua de señas como una manera particular de comunicación entre las personas sordas, al tiempo que promueve su identidad lingüística y el uso de intérpretes profesionales de lengua de señas. En México, la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad en 2003 reconoció a la lengua de señas mexicana como lengua nacional y patrimonio lingüístico de la nación, además de ahondar en los diversos derechos para la comunidad de personas sordas y la necesidad de formar y certificar intérpretes de la lengua de señas mexicana.

Durante el proceso de comunicación, la misión de los intérpretes de señas es transmitir la información de la manera más fiel posible, con la consigna de no omitir, no añadir y no adulterar. No forman parte de las funciones del intérprete fungir como consejero, tutor u orientador de las personas sordas, sino solo ser un puente comunicativo entre dos lenguas.

En la actualidad existen varias modalidades para contratar un servicio de interpretación: por horas, por contrato mensual o por eventos especiales, como conferencias, talleres, seminarios, etc.

Entre los campos en los que los intérpretes de señas prestan sus servicios están educación, salud, judicial, religioso, recreación, cultura y deporte, laboral, psicológico, familiar, medios masivos de comunicación (televisión, radio y prensa).

Los intérpretes de la lengua de señas mexicana se rigen por un Código de Conducta Profesional que sienta las bases para un ejercicio ético de su actividad.

En 2009, el Consejo Nacional de Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis) desarrolló, en conjunto con la comunidad de personas sordas y la de intérpretes de lengua de señas mexicanas, el primer Estándar de Competencia Laboral que sirve como referente para la evaluación y certificación de las personas que prestan el servicio de interpretación de la lengua de señas mexicana al español y viceversa y que dentro de sus competencias incluyen preparar las condiciones para la prestación del servicio de interpretación, interpretar de manera simultánea, consecutiva y traducción a la vista de la lengua de señas mexicana al español y viceversa. También puede ser referente para el desarrollo de los programas de capacitación y de formación de intérpretes de lengua de señas mexicana al español y viceversa.

Asimismo, en el campo judicial y con el objetivo de hacer más accesibles los procedimientos judiciales y democratizar la justicia, el Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF) y el Conadis firmaron en 2012 un convenio para apoyar a las personas con problemas de sordera a través de intérpretes.

Este convenio busca impulsar un mejor acceso de las personas con discapacidad auditiva mediante la capacitación en el lenguaje jurídico y la participación de intérpretes calificados en los diversos procedimientos, diligencias y audiencias judiciales.

En México existe una gran necesidad de desarrollar más intérpretes certificados en lengua de señas ya que el número es muy limitado en comparación con el número de discapacitados auditivos que existe.

 

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©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:41+00:00 February 24th, 2014|Posts|1 Comment

El kit de supervivencia para el intérprete

Cuando pensamos en los intérpretes usualmente nos vienen a la mente un micrófono y unos audífonos. Sin embargo, el intérprete necesita de más que eso para realizar su trabajo.

Cierto es que cada colega lleva en su maletín distintos objetos, por necesidad y por gusto. Sin embargo, hay algunas cosas que no deberían faltar, y no únicamente por comodidad sino, a veces, por verdadera supervivencia.

En una publicación en línea, la AIIC sugiere los siguientes objetos en el kit de supervivencia del intérprete*:

  • Gafas
  • Cuaderno, plumas, lápices y sacapuntas
  • Marcador para resaltar textos
  • Toallitas para limpiar los audífonos
  • Binoculares
  • Pastillas refrescantes de garganta
  • Engrapadora y clips
  • La factura (si así se ha solicitado) por el servicio, pero bien elaborada, no en sucio

No obstante, he visto a colegas llevar todo tipo de cosas; y los he visto usarlas. Entre ellas:

  • Diccionarios impresos o electrónicos, glosarios y material de apoyo (aun cuando pareciese obvio, no se pueden omitir)
  • Algo de comer: nueces,  barras energética, frutas  o una comida completa
  • Aspirinas o cualquier pastilla que quite el dolor de cabeza
  • Sal de uvas o algo similar para el malestar estomacal
  • Audífonos (a veces no basta con limpiarlos)
  • Lupa
  • Lámpara de mano
  • Paños para limpiar pantallas y gel para manos
  • Botella de Agua
  • Termo de café / bolsitas de té
  • Cargadores para el teléfono móvil y la computadora o tableta
  • Adaptadores de corriente
  • Dispositivo para conectarse a Internet en ausencia de una red disponible
  • Bufanda o algo con que protegerse del frío del aire acondicionado
  • Pañuelos desechables
  • Cepillo de dientes, crema para manos
  • Kit de costura
  • Medicamentos en caso de estar en tratamiento médico
  • Versión impresa de la agenda (si nos la facilitan, obviamente) y datos de contacto al llegar

Seguramente vendrán a la mente de cada colega objetos que no se han incluido en esta lista; y, posiblemente, algunos lectores encontrarán ideas que no se les habían ocurrido para sobrevivir. Lo importante es llevar lo necesario para trabajar y pasar una jornada completa fuera de casa, para que la mera supervivencia no interfiera con el trabajo de interpretación.

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* http://aiic.net/page/1676/understanding-booth-manners/lang/1

By | 2017-06-16T20:53:41+00:00 February 9th, 2014|Posts|1 Comment

Fight or flight?

Por Flor Montero

Imagina la escena: Estás en la SRE esperando a que empiece una conferencia internacional sobre la cual no sabes nada puesto que hace apenas una hora que te llamaron para que cubrieras el “bomberazo”. Al ver el título en la pantalla, se te hace un hoyo en el estómago porque es un tema sumamente especializado y con personajes de alto nivel; y para colmo de males, te mandaron con una chica recién salida de la escuela. Llega el ponente principal y, cuando te lo presentan, de antemano se disculpa porque ya sabe que habla rápido pero dice que no puede hacer nada al respecto. Sientes que el cuello se te contractura, la mandíbula se aprieta, tu respiración se acelera, te sudan las manos y aunque no te das cuenta, tu corazón late más rápido.

En términos neurológicos, tu hipotálamo está activando dos sistemas: el sistema nervioso simpático y el adrenocortical. El primero activa las rutas nerviosas y el segundo segrega substancias al torrente sanguíneo. El efecto combinado de ambos prepara al cuerpo para la respuesta de ataque/fuga/paralización.

Más específicamente, el sistema simpático libera catecolaminas, incluyendo adrenalina y noradrenalina, lo que hace que tu presión y latido se aceleren y a tu cuerpo le tomará entre 20 y 60 minutos regresarlos a la normalidad una vez terminada la emergencia. Al mismo tiempo, tu pituitaria lanzará la orden para que se produzcan ¡30 diferentes tipos de hormonas para alistar al cuerpo ante la amenaza!

El repentino incremento de todas esas substancias ocasiona:

  • aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea.
  • tus pupilas se dilatan para admitir la mayor cantidad de luz que sea posible
  • las venas de la piel se constriñen para mandar más sangre a los músculos largos (los escalofríos que sientes por el susto)
  • los niveles de glucosa se elevan
  • los músculos se tensan y se llenan de energía por la adrenalina y glucosa (la “carne de gallina”)
  • los músculos lisos se relajan para permitir que más oxígeno entre a los pulmones y los sistemas no esenciales (como la digestión y el sistema inmunológico) se cierran para ceder más energía a las funciones de emergencia
  • los sentidos se agudizan: la luz, el ruido y otros estímulos se sienten con más fuerza
  • y muy importante, el cerebro no puede concentrarse en las tareas pequeñas puesto que tiene que abrirse para buscar la amenaza en el ambiente.

¡Vaya una buena manera de empezar el día en cabina!

El estado de alerta que experimentas es resultado de la herencia evolucionaria de la vida en la Tierra porque aunque no hay un tigre persiguiéndote, el cuerpo lo vive como si así fuera. El sistema de ataque/fuga/o parálisis no distingue entre encontrarse en una zona de guerra o en una cabina, las reacciones corporales son las mismas. Lamentablemente, esa experiencia no es aislada para los intérpretes si no que al contrario, con el deterioro de las condiciones laborales, se vuelve cada día más común.

Tigre

Si la respuesta se tiene que mantener por demasiado tiempo o si hay una exposición prolongada al cortisol, el cuerpo acaba con su reserva energética, empieza a consumir lo almacenado en los músculos y el sistema inmunológico global sufre. El cuerpo ya no es capaz de responder al estrés, hay un debilitamiento generalizado y, por tanto, la posibilidad de caer enfermo. Normalmente, los seres humanos no llegan a esos niveles de agotamiento… ¡en otras profesiones! No es sólo el esfuerzo de sostener la atención lo difícil en nuestra carrera, sino el hecho de disparar los sistemas de alerta tan frecuentemente.

Pero lo que es peor es que debido a que las respuestas corporales se pueden condicionar, en casos extremos hay el riesgo de que esta reacción entre estímulo y respuesta se vuelva el mecanismo de respuesta en automático ante muchos otros estresores.

A nuestros ancestros esas reacciones les ayudaron a la sobrevivencia, pero se paga un precio por ellas. El mantenerse siempre en alerta desgasta las defensas naturales del cuerpo. De tal forma que sufrir de estrés, o interpretar frecuentemente las situaciones como estresantes, puede representar un serio riesgo a la salud. Pero justo ahí radica nuestra ventaja: nosotros sabemos interpretar.

Cuando estamos en ataque o fuga, la amígdala del cerebro nos hace ver todo con una sensación de peligro inminente, por lo que nuestras “interpretaciones” del mundo nos pueden causar problemas. No hay que confiar en el pensamiento que se genera desde ese estado corporal.  No es sino hasta que la región orbitofrontal secreta GABA que se pueden usar los recursos mentales superiores y objetivos, y eso se siente en el cuerpo cuando estamos receptivos (calmados) y no reactivos.

Para mejorar nuestro manejo del estrés, hay que notar si nuestras reacciones corporales están en ataque o fuga y preguntarnos: ¿cómo estoy interpretando esto que me está pasando? ¿Podría tomármelo no tan personal? ¿Existe una amenaza real a mi vida como este ataque o fuga me lo hace sentir? Nuestras creencias son mandatos para la fisiología, por lo que si lo que estás creyendo te está lastimando, lo conveniente sería reencuadrar la creencia. Por más que lo intentes, no se puede controlar al cliente, agencia, colega, audio, etc. en todo y todo el tiempo.  Pero sí tienes poder sobre tus propias reacciones. De hecho, la verdadera asertividad solo se puede lograr desde un estado de serenidad, en donde la expresión de los límites se dé sin hostilidad, sino con la confianza de lo que se pide es justo… y la confianza es lo contrario al ataque o fuga.

Decía Viktor Frankl, padre de la logoterapia quien vivió en un campo de concentración nazi: “entre estímulo y respuesta hay un espacio. En ese espacio radica nuestro poder de respuesta. En nuestra respuesta está nuestro crecimiento y libertad”.  Desafortunadamente, la interpretación nos obliga a que ese espacio entre estímulo y respuesta solo dure una fracción de segundos. Está bien que así siga en la cabina, pero no permitamos que eso se traslade al resto de nuestra vida.

Para hacer crecer ese espacio, hay muchas cosas que se pueden hacer para mejorar nuestro estado químico y nervioso: el descanso, el ejercicio, la buena alimentación, tomar agua y la meditación.  Pero en esa fracción de segundo, tienes en tus manos una herramienta sumamente poderosa y a la vez simple: tomate un segundo y respira. Tal vez veas que el tigre no es tan temible como originalmente lo sentías.

Audifonos

By | 2017-06-16T20:53:42+00:00 January 21st, 2014|Posts|5 Comments

Los profesionales bilingües y los intérpretes profesionales

Si usted busca “profesional bilingüe” en la web, los resultados que arroja Google se refieren principalmente a clases de lenguas extranjeras (principalmente inglés), locutores bilingües u oportunidades de trabajo para gente que habla una lengua extranjera. Si usted realiza la búsqueda con “experto bilingüe”, lo que desplegará su pantalla son principalmente búsquedas de empleo para gente con conocimiento de una lengua extranjera. Esta búsqueda es un buen punto de partida para decir que un “experto bilingüe o profesional bilingüe” y un intérprete profesional no son lo mismo.

Un experto bilingüe o profesional bilingüe es una persona que tiene un amplio conocimiento de su área de experiencia profesional en más de una lengua. Cierto es que una persona con esas características puede tender un puente de comunicación en determinadas circunstancias o ayudar a sus colegas a entenderse con los representantes extranjeros de la firma; sin embargo, dista mucho de ser un intérprete, considerando a un intérprete como a un profesional entrenado profesionalmente para realizar su trabajo y tender, a través de él, un puente abierto y confiable de comunicación oral para personas que no comparten la misma lengua.

Es posible que un ingeniero con muchos años de experiencia en la industria conozca su área bien en dos lenguas; es común que los altos ejecutivos se desempeñen en entornos multinacionales; o que una secretaria apoye a su jefe constantemente con su conocimiento de una lengua extranjera, pero ellos distan de ser intérpretes profesionales, son profesionales bilingües.

El intérprete profesional no únicamente tiene habilidades lingüísticas desarrolladas (eso lo daremos por sentado), sino que cuenta con entrenamiento y una serie adicional de atributos, habilidades, lineamientos éticos de trabajo y herramientas específicas que le convierten en un puente profesional para el entendimiento de personas que no comparten la misma lengua en un sinnúmero de situaciones, la mayoría de ellas en entornos de trabajo en los más diversos ámbitos del conocimiento. De ahí que sea muy importante tener en cuenta que si se trata de tender puentes de comunicación con veracidad y profesionalismo, es fundamental recurrir a los intérpretes profesionales.

En México hay una comunidad creciente de intérpretes profesionales, algunos con más y otros con menos antigüedad en el campo, con distintas combinaciones lingüísticas y experiencia en distintos campos. Se han incorporado a nuestras filas jóvenes bien preparados y personas que fueron profesionales bilingües y más tarde se capacitaron en el área de la interpretación; todos ellos conforman una comunidad bien entrenada y competente de intérpretes. El CMIC es un punto de encuentro para intérpretes profesionales pero también una fuente disponible en el mercado para establecer contacto con los profesionales de la interpretación, para brindar más información sobre quién es y qué hace un intérprete. El CMIC ofrece un listado actualizado de miembros y es un punto de encuentro con la comunidad para diseminar un mayor entendimiento de nuestra profesión.

De manera que la próxima vez que piense en un intérprete, recuerde que un profesional bilingüe o experto bilingüe y un intérprete profesional podrían sonar como lo mismo, pero no lo son.

By | 2017-06-16T20:53:42+00:00 December 23rd, 2013|Posts|0 Comments

George Sakheim: recuerdos como intérprete en los Juicios de Núremberg

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

George Sakheim es un judío alemán reclutado por las Fuerzas Aliadas para fungir como intérprete de alemán durante los Juicios de Núremberg. Él y su familia emigraron de Alemania en la década de 1930 huyendo de la persecución nazi. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial y después de haber prestado sus servicios al Ejército estadounidense en la 104ª. División de Infantería como interrogador de prisioneros de guerra en Europa, George —de 22 años— anhelaba retomar sus estudios en la Universidad de Columbia.

Sin embargo, George, quien habla alemán e inglés con fluidez, hubo de esperar para volver a los EE UU ya que fue reclutado como intérprete durante los Juicios de Núremberg en los que se procesó a casi dos docenas de líderes nazis entre noviembre de 1945 y octubre de 1946. “Me di cuenta de que sería una experiencia única y deseaba estar ahí como testigo de la historia”, sostuvo George, quien el pasado 9 de mayo de 2013 relató sus experiencias en una conferencia intitulada “Testigo de la historia: recuerdos de los Juicios de Núremberg” que se llevó a cabo en un auditorio de la comunidad de adultos mayores Foulkeways localizada en Gwynedd, Pennsylvania, sitio en donde reside con su esposa Ilse desde el año 2000.

Con una presentación de diapositivas que incluían fotografías —en una de las cuales aparecía con audífonos sentado a la mesa enfrente de los jueces de los Aliados que presidieron los juicios— Sakheim comenzó su conferencia hablando sobre los últimos días y las secuelas inmediatas de la guerra con el fin de brindar un contexto histórico para posteriormente explicar cómo fueron sus días como intérprete en la sala del tribunal.

                                                          Fotografía: Mark C Psoras

“Nos dieron documentos de los alemanes capturados para que los tradujésemos al inglés y, con frecuencia, eran importantes y altamente incriminatorios, como órdenes o memorándums firmados por los acusados, documentos sobre los que trataban de mentir y decían ‘Yo nunca lo firmé’, o ‘Ésta no es mi firma’”afirmó Sakheim.

Añadió que entre esos documentos había órdenes de ejecución en los campos de concentración, órdenes de abrir fuego contra botes salvavidas con marinos que luchaban por sobrevivir tras el hundimiento de sus barcos, así como órdenes de alinear y fusilar a pilotos aliados que habían aterrizado de emergencia y que ya se habían rendido ante los nazis.

Sakheim resaltó que fueron los propios documentos, películas y fotografías del Tercer Reich los que proporcionaron la evidencia de mayor peso durante los juicios, con lo cual se selló el destino de los acusados.

Durante los juicios, Sakheim dijo que le pidieron interpretar los interrogatorios y el testimonio tanto de los acusados, como de los testigos que declaraban en contra de ellos. Recuerda que vio en el banquillo a Hermann Göring (el segundo al mando después de Hitler y cuyo interrogatorio interpretó Sakheim), a Rudolf Hoss (comandante de Auschwitz), a Ernst Kaltenbrunner (líder de la SS) y a los otros acusados, muchos de los cuales fueron declarados culpables y condenados a la horca o a cadena perpetua.

“A veces me parece irreal, como si hubiera sucedido en otra vida. La mayoría de los acusados se defendió culpando a Hitler diciendo que ellos solo seguían sus órdenes”
sostuvo George.

Al finalizar los juicios, Sakheim volvió a los EE UU donde trabajó como psicólogo clínico con niños delincuentes y con trastornos emocionales, pero George enfatizó al público asistente que relatar sus experiencias durante los juicios sigue siendo una misión importante.

“Creo que no es necesario que les recuerde que nuestros veteranos de la Segunda Guerra Mundial ahora tienen entre 80 y 90 años, y se están deteriorando rápidamente. Recién leí con tristeza que estamos muriendo 1,000 por día”, afirmó Sakheim ante el asombro de la audiencia. “Por lo tanto, no habrá muchas oportunidades de escuchar un relato de primera mano sobre los importantes acontecimientos históricos que sucedieron durante y justo después de la guerra.”

Los Juicios de Núremberg marcaron un punto de referencia en la interpretación; tan bien funcionó la interpretación simultánea durante los mismos que se dice que uno de los acusados, Hermann Göring, dijo que esos intérpretes estaban acortando su vida. El trabajo de George Sakheim como intérprete y traductor, y ahora como conferenciante, constituye sin duda alguna un ejemplo histórico en el campo de la traducción y la interpretación jurídicas.

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:42+00:00 November 5th, 2013|Posts|0 Comments

A safari of memories

by Dorina Bonatti

Last month, I was offered one of those jobs that one cannot let pass: an assignment in South Africa.
To give a little perspective on why this was so irresistible to me, I must say that I was born in South Africa, left and then returned during that crucial time we call teenage years… to never return again.
Getting there is a little odyssey in and of itself, as it takes 16 hours of solid flight (from Atlanta) all the time flying over the Atlantic Ocean.
The first morning we stepped onto the Johannesburg streets, all my preconceived memories of South Africa came crashing down. As if something I could not stop had gotten hold of me, my mind unleashed tons of things I had barely thought about in years. The sensations, the smells and the sights (those deep blue South African skies, with a Sun that seems larger than at any other place) brought about even things I didn’t know were there. I realized I really needed to understand the reasons my mother and father had had for choosing South Africa as the country in which to have us and make us grow.
The long flight itself took a different dimension as it unexpectedly made me realize how much the world has changed since the end of the great war, of which we were very much the product: it was then an enormous world and it often took weeks to cover distances what I had now covered in mere hours.
Yes, as could be expected, I mostly found myself constantly thinking about my mom and my dad.
I found that modern-day South Africa exudes life and a great optimism that things will work out.
Most of the infrastructure that stands today was built by whites, but modern-day South Africans, which are mostly black, take loving care of it to keep everything running. I find this especially surprising, given that they could just as easily have chosen to ignore or neglect it as part of a painful and unjust past.
I surprised myself remembering how, many years ago (many would say in another life), my teenage self awoke one morning unexpectedly finding itself living in a foreign country (South Africa). I can now see how much of a formative experience that was, but at the time I was mostly confused and unappreciative, both because of my age and because I had been violently uprooted from everything I had known before. Even though I was born in South Africa, I had left when I was too young (2) to remember it, having spent my childhood in Monterrey, Mexico. My mind was now full of the things I had heard often as a child which, for the first time, began making sense.
My mother had arrived there as a young immigrant and found herself, quite by serendipity, living in the house of a very prominent South African family: the Moerdijks. He was a widely-known architect who, among other things, designed and built a famous Afrikaner landmark: the Voortrekker (Pioneer) monument. A long list of regulars at the Moerdijks’ table were very prominent, among which Daniel François Malan, a nationalist leader who was to become the country’s president (and one of the creators of the terrible system of apartheid).
I couldn’t help but wondering now what my mother’s sensations would have been, coming as she did from a very simple background.
I also thought about my father, who ended in South Africa in a very different way (he had first arrived as POW and ended returning after the war to work for another very prominent family: the Millers, owners of what would eventually become one of the world’s largest breweries.)
I found myself thinking how their improbable meeting ended up resulting in my own life.
On my second day, I was able to visit my old house on 5th. Avenue. I had trouble recognizing it, on account that a tall wall had been built around it. It was especially emotional for me, not only because of the many memories (both good and bad) that it brought, but mainly because it has been abandoned for some years. The garden is gone, the pool is half empty and full of dark, stagnating water. Still, it was able to kick up all kinds of memories and names of old friends: Nicolò, Joao, Lele, Serena, Dale, my old schoolmates of more than 30 years ago.

Image Description

Image Description

I made it a point of visiting my old school: Sandown High School, built in the Northern suburbs of Johannesburg (for whites only then, multi-racial now). I went into the offices, explained who I was and the school officials devoted a very generous amount of time to me, showing me my old records, very moved themselves because the records show that my older sister Alessandra belonged to the first generation ever to graduate from that school.
Coming out, I was reminded of my routine in old Johannesburg: we often visited the Rizzoli bookstore and attended Italian language courses at the Dante Alighieri, often ending at the Wimpy’s bar for a hamburger which, much to my amazement, we were supposed to eat with a knife and fork!
The job I had been hired to do then took me to Durban, with a stop at the marvelous Nambiti Game Reserve. The lodge we stayed at had a subdued elegance and exquisite service and food. It provided the ideal backdrop to a privileged view of the extraordinary African wildlife. (Ewert, our knowledgeable and infinitely patient ranger who was our driver and guide had to put up with the endless stream of questions I fired at him, as I wanted to know what everything was that we were driving by in the open truck.)

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Durban itself is a magnificent port city and our hotel offered a breathless view of the Indian Ocean.

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The first day, we unknowingly wandered into a not very recommendable area, on account of insecurity. Asking for directions, we were strenuously advised by an employee of a gas station to leave the area at once. These reality checks are still very much the contrasts of the country I vaguely remembered.

We were fortunate to find the beachfront soon enough, where I could not believe I was able to recognize the Balmoral Hotel where so many years ago my family and I spent a whole month while my dad was setting up a bottling plant in town. From there, I had no difficulty (to my own amazement) in finding the ice-skating rink (Durban Ice Rink) that my sister and I used to frequent. After all these years, it continues to be exactly as I remembered it.

Durban has long been noted for its large Indian population and continues to be like that. (Gandhi lived and studied there before moving back to India.) I found myself remembering how curries were always a frequent appearance at my mother’s table. I cannot think now of any other explanation but that she picked it up while staying in Durban.

As the cherry-on-the-pie to this rich journey, on my way back to Johannesburg I was at last able to find a book (Bush Vet) by my childhood friend Clay Wilson (whose own life is very much a parallel of mine in many ways). It is a memory of his lifelong love for African wildlife and his efforts to bring his veterinary skills and knowledge to the care of these magnificent beings. The book, which I have now read from cover to cover, goes from the anecdotal to the often unpleasant experiences he has had to undergo in trying to stem the destructive forces that have collided head-on with habitats and creatures.

I was there barely a month ago, but my sensations (stirred some more by Clay’s book) are still waiting to settle down. I know it in my heart that I will continue to dredge many things from a life I very much lived and about which I had either chosen not to remember much or remembered in a very different way.

In closing, I must make an essential acknowledgement: this trip was made possible and enriched by the company and understanding of my friends Frances, Gonzalo and Carlos, who enabled and encouraged my curiosity with their enthusiasm, willingness to listen and unfailingly cheerful company at the beginning and closing of every day of this unforgettable trip.

By | 2017-06-16T20:53:43+00:00 October 14th, 2013|Posts|3 Comments

Breve historia de la interpretación

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

Es cierto: los inicios de nuestra historia se remontan hasta la torre de Babel; tras varios siglos, durante la Edad Media todos los ilustrados –quizá en su afán por escapar de la llamada “Era del  Oscurantismo” que se prolongó desde el año 476 con la caída del Imperio Romano Occidental hasta el año 1453 en que cayó el Imperio Romano Oriental— se comunicaban en latín, la lingua franca.

Una lingua franca o vehicular es aquélla adoptada para contribuir a la comprensión mutua entre personas cuyas lenguas maternas son distintas. Hacia 1750 comenzó a emplearse el francés para intercambios diplomáticos. Al cabo de 65 años, tuvo lugar la primera gran reunión internacional —el Congreso de Viena—, misma que convocó a los llamados “Cuatro Grandes”, a saber: Francia, Gran Bretaña, Prusia, Rusia y Austria que pugnaban por repartirse el territorio conquistado por Napoleón.

La Primera Guerra Mundial (1914- 1918) y su desenlace causaron la mayor tragedia de la que se tenía memoria hasta ese entonces debido a que costó millones de muertos, heridos y discapacitados, así como pérdidas económicas y devastación cuyas secuelas habrían de padecerse por varios años.

En consecuencia, el gran desafío sin duda era construir un nuevo mundo que diera cabida a vencedores y vencidos: el 18 de enero de 1919, durante la Conferencia de París —y con posturas divergentes—, se sentaron a la mesa de negociaciones los países vencedores: Gran Bretaña, Francia, Italia y EE UU, mientras que los países derrotados no fueron invitados a tal Conferencia.

Lógicamente, ante la combinación de lenguas tan diversas, los participantes solicitaron al Ministère des Affaires Étrangères de Francia intérpretes, quienes —sin advertirlo— iniciaron la interpretación consecutiva mediante la toma de notas del diálogo entablado en dicha reunión que conduciría a la firma del Tratado de Versalles. Ese mismo año (1919), la fundación de la Sociedad de Naciones Unidas en Ginebra replicó la modalidad consecutiva de interpretación.

Los pioneros de este método fueron Paul Mantoux, Antoine Velleman, fundador de la Escuela de Intérpretes de Ginebra, Jean Herbert, los hermanos André y Georges Kaminker, el Mayor Le Bosquet, Georges Rabinovich, J. F. Rozan y Georges Thorgevsky, entre otros. Jean Herbert reclutó al primer equipo de intérpretes para la primera Asamblea General de Naciones Unidas y para muchos hombres de estado y otros líderes, incluyendo Clemenceau, Wilson, Lloyd George, Poincaré, Briand, Streseman, Barthou, Mussolini, Stettinius y Churchill. Su equipo se mudó a los EE UU para trabajar para las Naciones Unidas en Nueva York, lugar en el que comenzó el primer programa de formación para intérpretes y a la postre fue nombrado Jefe del Servicio de Interpretación. A estos intérpretes se les conoció como los “consecutivistas”.

En 1926 se concedió a Gordon Finley la primera patente para equipo de interpretación simultánea por su dispositivo basado en una idea de Edward Filene, fundador de la tienda departamental Filene’s en Boston. El sistema de interpretación denominado “Hushaphone Filene-Finley IBM” se empleó por vez primera en la Conferencia Internacional del Trabajo en 1927.

La interpretación simultánea se introdujo en 1928 en el Sexto Congreso del Comintern de la ex-Unión Soviética. Durante la década de 1920, el uso de la interpretación simultánea se extendió rápidamente. En el Vigésimo Congreso del Partido Comunista se brindó interpretación en seis idiomas y en el Vigésimo Primero, en dieciocho.  No obstante, a medida que la Sociedad de Naciones redujo sus actividades durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial, la interpretación simultánea desapareció de la esfera de la diplomacia.

Años más tarde, después de varios intentos y ante la necesidad imperiosa de contar con una organización que supervisara las relaciones entre los Estados y conservara la paz después de la Segunda Guerra Mundial, se organizaron tres conferencias: la Conferencia de Dumbarton Oaks (agosto – septiembre 1944), la Conferencia de Yalta (febrero 1945) y, por último,  la Conferencia de San Francisco (25 de abril – 26 de junio 1945).

La Conferencia de San Francisco buscaba acordar:

  1. El número total de miembros.

  2. El número de miembros con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad.

La Conferencia de San Francisco contó con la asistencia de cientos de países entre los que estaban China y Rusia que proponían sus lenguas maternas como idiomas de trabajo.   Dicha conferencia culminó en la firma y aprobación de la Carta de las Naciones Unidas por parte de 50 de los países asistentes y Polonia.

Varios noveles intérpretes improvisados viajaron allí para atestiguar el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Cabe resaltar que 20 de los 50 países asistentes eran hispanoparlantes. Después de varios debates, se acordó el uso del chino, del francés, del ruso, del inglés y del español como lenguas de trabajo, si bien solo para la interpretación consecutiva, que era la única modalidad que se había empleado hasta entonces. Sin lugar a dudas, tantas combinaciones posibles de lenguas redundarían en un enorme desgaste físico y mental para estos pioneros de la interpretación en el mundo.

Pocos saben que entre esos intérpretes había un mexicano: Heberto Sein quien nació en México en 1898, de padre mexicano y de madre inglesa y realizó sus estudios en la Universidad de Berkeley. Ingresó al Cuerpo Consular de México y posteriormente al Servicio Diplomático Mexicano en Washington. Durante una reunión celebrada entre Edward Stettinius, Secretario de Estado de los EE UU y el Presidente Ávila Camacho, el primero quedó impresionado por el trabajo de Heberto, gracias a lo cual fue invitado a ser uno de los traductores e intérpretes de la Conferencia de San Francisco de 1945.

Por otro lado, durante los Juicios de Núremberg, los magistrados de 4 países (Francia, Reino Unido, la U.R.S.S. y los EE UU), así como los acusados alemanes representaron un nuevo reto dado que la aplicación de la modalidad consecutiva habría implicado un proceso interminable.

A pesar de que en un principio los intérpretes de consecutiva se resistieron a la interpretación simultánea, ésta última fue la solución. El Coronel estadounidense Dostert —jefe de intérpretes durante dichos juicios y e intérprete personal de Dwight Eisenhower—  decidió que se  utilizara el sistema de interpretación Hushaphone IBM Filene-Finley, mismo que fue perfeccionado por un ex-piloto e ingeniero de audio canadiense llamado Aurèle Pilon, quien también invento el radar.

Sin saberlo, mediante la introducción de este sistema de comunicación durante los juicios de Núremberg, el Coronel Dostert marcó un hito en la historia de la interpretación simultánea y, sin duda, el inicio de una nueva era para tender puentes entre diversas culturas, nacionalidades y etnias.

El resto es historia que nosotros intérpretes seguimos escribiendo hasta nuestros días y, ante la existencia de la diversidad de lenguas, de naciones, de culturas, de razas y de opiniones, esto es, dadas las necesidades de comunicación y de entendimiento interculturales,  también habrá necesidad de contar con intérpretes profesionales cada vez más preparados.

Es cierto entonces que somos intérpretes y somos necesarios para asegurar una mejor comunicación y entendimiento entre los pueblos del mundo.

 

Referencias:

www.unlanguage.org/Careers/Interpret/COV/Simultaneous/default.aspx

www.unlanguage.org/Careers/Interpret/COV/Consecutive/default.aspx

Baigorri Jalón Jesus, Interpreters at the United Nations: A History, Ed. Universidad de Salamanca, 2004 (Trad. de Anne Barr).

 

©Copyright Ana Cecilia Alduenda Peña. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial y total sin autorización expresa por escrito.

By | 2017-06-16T20:53:43+00:00 July 31st, 2013|Posts|2 Comments

Los Lenguas

Escrito por Hilda Tejada

Bernal Díaz del Castillo, soldado y cronista de la conquista española de México, llamaba “los lenguas” a los primeros intérpretes de la Nueva España” Jerónimo de Aguilar y Malintzin.

Jerónimo de Aguilar, conquistador español, llegó a América con Valdivia y fue hecho prisionero por los mayas de Yucatán entre 1511 y 1519, año en que fue rescatado por Hernán Cortés en Cozumel, a quien sirvió de intérprete en la lengua maya. Jerónimo de Aguilar partió con Hernán Cortés a la Conquista de México en la que le sirvió de intérprete, pues durante su cautiverio había aprendido maya, y junto con La Malinche que hablaba las lenguas maya y náhuatl, Hernán Cortés pudo comunicarse con mayas y mexicas mediante la triangulación de tres lenguas, del idioma español al idioma maya (por medio de Jerónimo de Aguilar) y del idioma maya al idioma náhuatl (por medio de La Malinche) y viceversa.

Malinalli Tenépatl, también conocida como Malintzin, la Malinche o Doña Marina (c.1502 – c.1529), nació posiblemente en Coatzacoalcos, Veracruz, quizá en la clase alta de la sociedad mexica. Fue regalada como esclava a Hernán Cortés el 15 de marzo de 1519 por el cacique de Tabasco, junto con otras 19 mujeres, algunas piezas de oro y un juego de mantas, después de que Cortés derrotara a los tabasqueños en la llamada “Batalla de Centla”. Tras bautizarla e imponerle el nombre de “Marina” fue regalada a su vez a Alonso Hernández Portocarrero, uno de sus capitanes. Cortés descubre que Malintzin habla náhuatl y empieza a utilizarla como intérprete náhuatl-maya, ocupándose Jerónimo de Aguilar de la traducción maya-español. Así, con el uso de tres lenguas y dos intérpretes, se llevaron a cabo todos los contactos entre españoles y aztecas, hasta que Malintzin aprendió castellano.

Y seguramente en nuestro ahora México hubo intérpretes mucho antes que ellos dos, con idiomas como el otomí, el náhuatl, el maya, el tzotzil, fueron ellos quienes, jugando papeles igualmente importantes, quedaron registrados en la Conquista de México– si bien una bastante más publicitada que el otro–y devinieron en protagonistas de la historia.

De ellos manó una estirpe diversa, multicultural, plurilingüe, de orígenes y destinos tan distintos como el de nuestros padres originales. Hoy, los lenguas mexicanos nos desempeñamos—la mayoría de las ocasiones asistidos por tecnología*–en el país con mayor cantidad de hispanoparlantes nativos del planeta y en uno de los mercados más activos del mundo, tendiendo puentes entre individuos que desean y requieren transmitir sus mensajes entre sí.

Gracias a los esfuerzos de nuestros antecesores a mediados del siglo pasado se formó la Asociación de Personal Técnico para Conferencias Internacionales, después la SOMIC en la década de los 70, y en 1982, nuestro CMIC. Su labor dio forma a nuestro código de ética y a la definición de nuestras condiciones laborales, estándares de calidad, formas de trabajo, derechos, obligaciones y responsabilidades.

Hoy nuestra profesión se encuentra catalogada en el Sistema Nacional de Clasificación de Ocupaciones del INEGI bajo el Grupo Unitario 215, junto con periodistas y autores, rubro 2153. Además, cuenta con Normas Técnicas de Competencia Laboral de la SEP para intérpretes de lengua de señas mexicana y de lenguas indígenas, modalidades simultánea y consecutiva.

Punto importante es también que, en nuestra profesión, la equidad no es una aspiración porque siempre ha estado presente: igualdad de derechos, igualdad de oportunidades laborales, igualdad de sueldos, igualdad de opinión.

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*La primera interpretación simultánea en México tuvo lugar en noviembre de 1947, durante la Segunda Conferencia General de la UNESCO, se dice que con los mismos dispositivos que se habían utilizado en los Juicios de Nüremberg—la primera ocasión en que se utilizó la este sistema, apenas un par de años antes. Italia Morayta fue quien, en aquella ocasión, hizo la interpretación inglés-español.

By | 2017-06-16T20:53:44+00:00 March 2nd, 2013|Posts|1 Comment