Desde hace tiempo traigo la idea de tocar este tema y la idea de escribir estas reflexiones me surgió a raíz de las palabras que dirigió nuestra ex Presidente Hilda Tejada al cierre de la más reciente Asamblea Anual sobre el cumplimiento de nuestras condiciones de trabajo.

Considerando los tiempos difíciles que está atravesando el país, de los que no se salva nuestra profesión, considero que es más importante que nunca no batirnos en retirada y plantearnos la defensa individual y colectiva de nuestras condiciones de trabajo.

Y es que más allá de los beneficios que ofrece la tan buscada profesionalización de nuestro trabajo, es también vital que todos quienes nos hemos incorporado voluntariamente al CMIC cumplamos y hagamos cumplir cabalmente y en todo momento su código de ética, porque en él se basa nuestro desempeño como profesionales.

A pesar de esto, es un hecho que como intérpretes hemos sido laxos en la defensa de su cumplimiento. Las razones para ello van desde el sencillo desconocimiento del código hasta el miedo de “incomodar” al cliente (o a la agencia que nos contrata) y de que no vuelvan a llamarnos. Por desgracia, es un hecho que la irregularidad en la aplicación de una norma la erosiona y acaba por hacerla irrelevante. Y es que, si no se cumple el artículo Y, ¿por qué no hacer también una excepción para el artículo X? Y es que como “la situación está tan difícil, tampoco podemos presionar para que se cumpla el artículo Z”. Y así, poco a poco, hemos acabado por vivir en un entorno profesional regido por “usos y costumbres” y no por los principios profesionales que en algún momento nos dimos nosotros mismos.

En este punto me gustaría comenzar por invitarlos a leer, una vez más, nuestro Código de Ética (http://www.interpretesdeconferencias.mx/codigo-de-etica) para poder hacer una reflexión personal y como grupo sobre él. Es indispensable que refresquemos nuestra consciencia de su importancia. Y es apremiante renovar un compromiso individual y colectivo de ceñirnos a él sin excepciones. Por diversas razones, las condiciones de trabajo han sufrido un marcado deterioro en los últimos años y si nosotros no defendemos a nuestra profesión, nadie lo hará por nosotros.

Ciertamente TODO el Código es importante, pero más que intentar una disección artículo por artículo, me gustaría enfocarme en algunos artículos cuyo incumplimiento se ha vuelto costumbre y que, a mi juicio, tienen un mayor impacto negativo sobre nosotros y nuestras condiciones de trabajo.

Artículo 3.

Los miembros del CMIC, se abstendrán de aceptar cualquier trabajo para el que no se consideren debidamente calificados, tomando en cuenta dos aspectos:

a) El conocimiento de la terminología propia del evento;

b) El dominio de los idiomas de y hacia los cuales se compromete a trabajar.

La aceptación de un trabajo es considerada como equivalente a la garantía de que los servicios de interpretación serán de la más alta calidad de acuerdo con su leal saber y entender.

Comentario: Se ha vuelto una costumbre que las agencias no pidan material de preparación al cliente (como también que muchos intérpretes no lo exijan) y que muchos colegas acudan al trabajo con la única información de que “el evento es de medicina/ingeniería/tema legal, etc.”

Artículo 5.

Los miembros del CMIC respetarán las fuentes de trabajo de los demás colegas así como las de los intermediarios que los contraten. Este Código de Conducta exige honestidad y compañerismo en todas aquellas situaciones que afecten la contratación, presente o futura, de un intérprete profesional ya sea por un contratante, un intermediario u otro intérprete.

Comentario: Por desgracia, el “pirateo” de clientes está a la orden del día y en la práctica jamás se han denunciado estas graves violaciones de la más elemental ética profesional ante la instancia adecuada del CMIC (la Comisión de Honor y Justicia). Para colmo de males, muchas veces el argumento utilizado por quienes piratean clientes a sus colegas se reduce a ofrecer precios más bajos por los servicios, lo que alimenta la guerra de precios que tan terribles efectos ha tenido ya en nuestra profesión.

Artículo 7.

Los miembros del CMIC, durante el desempeño de un trabajo de interpretación, se abstendrán de:

a) aceptar cualquier otro compromiso de interpretación que interfiera de manera alguna con el trabajo que se han comprometido a llevar a cabo;

b) realizar un trabajo como traductor, edecán, guía, asistente, locutor, etc., para el mismo evento durante el horario cubierto por el contrato de interpretación;

c) desempeñar cualquier otra actividad que afecte su rendimiento en el trabajo de interpretación.

Cualquier trabajo adicional al que no apliquen las restricciones anteriores y que se efectúe en el mismo evento, será motivo de una contratación por separado.

Comentario: en relación con el inciso c, hay colegas que aprovechan su turno de descanso no para descansar y refrescarse o para apoyar a su compañero de cabina, sino para hacer otros trabajos (como traducciones o trabajo de oficina), lo cual tiene un impacto negativo en el descanso, grado de concentración y la calidad de interpretación de toda la cabina.

Artículo 9.

Los miembros del CMIC se comprometen a brindar todo su apoyo y solidaridad a los intereses legítimos de la profesión que prevalecerán por sobre conveniencias de individuos o grupos.

Comentario: véase el comentario al artículo 5, arriba.

Artículo 15.

Los Miembros del CMIC deberán darse y recibir ayuda durante el trabajo de interpretación, a no ser que se decida lo contrario y de común acuerdo.

Comentario: véase comentario al artículo 7, arriba.

Artículo 18.

Los Miembros del CMIC habrán de coadyuvar a que las normas, reglas, recomendaciones y condiciones de este Código sean respetadas y aplicadas conforme al espíritu de su creación y sin mengua alguna del CMIC o de la profesión.

Comentario: Los miembros del CMIC debemos negarnos a aceptar que en la cabina trabajen personas en condiciones diferentes de las que contempla el código de ética (como nivel profesional, tarifa acordada para el evento, por ejemplo)

Artículo 19.

Para facilitar y mejorar el rendimiento del intérprete, el contratante habrá de facilitar al intérprete el material y/o la preparación necesarios, con anticipación suficiente, para permitir al intérprete llegar a adquirir los conocimientos que le permitan realizar un trabajo eficiente.

Comentario: como ya se dijo arriba, se ha generalizado omitir la petición de este material, tanto por parte de las agencias como por parte de muchos colegas, lo cual es un obstáculo importante para poder cumplir con este artículo y estar en posibilidad de desempeñar un trabajo profesional.

En este rubro, cabría también actualizar el código y agregar la exigencia de que los intérpretes debemos contar con acceso a Internet en el sitio de trabajo, pues la posibilidad de consultar términos y glosarios en línea hoy en día es esencial. Como tantas otras cosas, es esta una condición que sería muy fácil insertar en los contratos de trabajo (ver punto siguiente).

Artículo 20.

Siempre se trabajará bajo el amparo de un contrato escrito, o en su defecto, un contrato verbal, que de acuerdo a nuestras leyes tendrá validez ante las autoridades correspondientes y competentes.

Comentario: Es rarísimo en nuestro medio trabajar con un contrato escrito y esa pésima costumbre ha abierto la puerta a una amplia gama de incumplimientos del código, como se verá más adelante.

Artículo 24.

En caso de cancelación de un contrato por parte del contratante, los Miembros del CMIC exigirán una indemnización igual al 50% (cincuenta por ciento) del total de honorarios amparados por el contrato si la cancelación se efectúa entre la fecha de la firma del contrato y antes de quince días calendario del primer día de la prestación de servicios; si la cancelación es dentro de los quince días anteriores a la prestación de servicios, el contratante deberá pagar el total que ampara dicho contrato. Si el contrato se cancela entre 15 y 30 días antes de la prestación de servicios, la indemnización será del 25% (veinticinco por ciento) del total de honorarios. Toda cancelación deberá ser hecha por escrito y debidamente fechada, así como firmada por la persona autorizada para ello.

Comentario: este artículo es letra muerta. ¡Cuántas veces no se cancela la participación de un intérprete unas cuantas horas o un par de días antes de un evento! Este es, a mi juicio, uno de los incumplimientos que con más frecuencia nos golpea. Las cancelaciones impunes deben terminar y este artículo debe comenzar a insertarse en los contratos que nosotros (o las agencias) firmamos con los clientes.

Artículo 25.

El plazo máximo que se concederá al contratante para el pago de honorarios al intérprete será de 15 (quince) días calendario a partir de la fecha de iniciación de la prestación de servicios, a excepción, de que el intérprete acuerde un plazo mayor de antemano y en claridad absoluta.

Comentario: El cumplimiento de este artículo se ha convertido en un “sueño guajiro” y en realidad no tendría porque ser así. Es otra cosa que también podría resolverse incluyéndolo en el articulado de los contratos que firmemos (o que firmen las agencias) con los clientes. Un plazo mayor de pago podría aún ser negociable, pero no tendría porque concederse gratuitamente: es decir, a mayor espera en el pago, más alta debería ser la tarifa.

Artículo 27.

Es deber de los Miembros del CMIC exigir que:

a) el equipo electrónico sea el adecuado y cuente en todo momento con un técnico responsable de su buen funcionamiento

b) Se escuche y se vea directamente al orador (siendo excepción las videoconferencias, en cuyo caso se tendrá un monitor de televisión para poder ver claramente lo que sucede).

c) Haya una mínima comodidad en las cabinas (sean portátiles o fijas)

d) El equipo mínimo que se requiere en una cabina será:

  1. Un micrófono para el intérprete con posibilidad de apagarse
  2. Audífonos con control de volumen individual para cada intérprete
  3. Una mesa o superficie adecuada para los objetos laborales del intérprete
  4. Posibilidad de iluminación interior independiente de la exterior y/o central.
  5. Asientos cómodos
  6. Espacio interior suficiente
  7. Ventilación correcta
  8. Fácil acceso
  9. Aislamiento acústico suficiente
  10. Limpieza suficiente.

 Comentario: con cierta frecuencia y por el hecho de que “el cliente no quiere que se vea la cabina” o por razones similares, a los intérpretes se nos pone en lugares sumamente incómodos o en sitios en los que es sumamente difícil contar con las condiciones que se plantean arriba. Las condiciones y ubicación de las cabinas no deben estar sujetos a negociación y como tal deben, una vez más, contemplarse en los contratos.

Artículo 29.

Los Miembros del CMIC harán su mejor esfuerzo para que las condiciones de trabajo estipuladas en sus contratos sean siempre lo más explícitas e integrales posible, de tal manera que quede el menor grado de duda o de posibles diferentes interpretaciones de las partes.

Comentario: una vez más, el cumplimiento de este artículo depende de ese gran ausente en nuestro trabajo cotidiano: el contrato.

Artículo 41.

Se recomienda que todo contrato de los miembros del Colegio fuera de su domicilio profesional incluya el pago de:

a) transporte desde su domicilio profesional hasta el lugar de celebración del evento y viceversa por avión de preferencia o, en caso de que no haya este medio de transporte, aceptará el más rápido y directo disponible.

b) alojamiento en habitación sencilla por intérprete en un hotel de buena categoría, tres alimentos y transporte al lugar del evento y una cantidad adicional para gastos incidentales, por ejemplo, propinas. Si el organizador así lo deseara, podrá cambiar las prestaciones anteriores por una cantidad en efectivo que cubra adecuadamente estos renglones.

c) en caso de que el evento se celebre en un hotel, los intérpretes deberán hospedarse en el hotel sede.

d) el pago del 50% de sus honorarios profesionales por cada uno de los días de desplazamiento en que no trabaje y los días intermedios no laborados por necesidades de la reunión, serán cubiertos en su totalidad.

e) en aquellos eventos en que el intérprete deba transportarse en su automóvil, el contratante pagará los gastos convencionales (gasolina, casetas) por el uso del vehículo particular.

Comentario: en particular, se presentan incumplimientos de las cláusulas b, c y d anteriores. Al trabajar fuera de nuestras plazas de residencia, hay presión para que los intérpretes acepten alojamientos en hoteles de menor categoría o bien para compartir habitaciones. El pago por el día de desplazamiento (inciso d) es otro caso de letra muerta y un elemento más que también debería figurar en los contratos..

Conclusión

Más que una conclusión lapidaria y unilateral de mi parte, lo que pretendo con estas reflexiones es invitar a todos los colegas (incluso quienes no sean miembros del Colegio, pues el código de ética debe velar por los intereses de todos los intérpretes) a que nos familiaricemos con el código de ética, para que (¿por qué no?) lo discutamos y lo hagamos una parte integral de nuestro trabajo cotidiano.

Como todo instrumento humano, el código de ética puede modificarse, actualizarse, editarse, etc. mediante el consenso de todos los que nos hemos comprometido a ceñirnos a él.

Lo que de ninguna manera debe ocurrir es que este documento, que libremente hemos elaborado como rector de nuestro trabajo, sea como las órdenes reales que se giraban en la época colonial y de las que solía decirse: “acátese, pero no se cumpla”.

By | 2017-06-16T20:53:26+00:00 May 16th, 2017|Posts|0 Comments

About the Author:

Dorina Bonatti es intérprete de conferencias y traductora. Estudió en la 'Scuola Superiore per Interpreti e Traduttori di Firenze', en la ciudad de Florencia, Italia. Su carrera se ha desarrollado principalmente en México y siempre ha tenido un fuerte interés en todo lo que se relaciona con su profesión.

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